Todo Numero Dos

Wednesday, January 03, 2007

Asesinato de Refugiados Tibetanos

Campaña internacional por el Tíbet de octubre de 2006: Grupo de refugiados tibetanos se dirigen al exilio a través del Paso Nangpa

Según nuevos informes de alpinistas que se encontraban en el Monte Cho Oyu en ese momento, al menos 10 niños del grupo de tibetanos que a quienes les dispararon cerca de la frontera tibetana con Nepal el 30 de septiembre quedaron bajo custodia china. De acuerdo con los testigos, aproximadamente mdia hora después de que un integrante del grupo tibetano, una monja de unos 25 años, fuera asesinada por fuerzas de seguridad chinas, un grupo de niños, que al parecer viajaba con ella, fue escoltado en fila hasta el campamento base de avanzada del Monte Cho Oyu.

Fuentes tibetanas indican que tal vez también fue asesinado un niño tibetano durante los disparos al grupo. En una conversación telefónica, un alpinista británico y otros testigos describieron que había una atmósfera tensa e “intimidante” luego del tiroteo mientras el personal de seguridad armada “tomaba el control” del campamento base de avanzada del Cho Oyu, que se ubica aproximadamente a 20 km al oeste del Monte Everest, en la frontera entre Tíbet y Nepal. Informes adicionales del área del Paso Nangpa, que está más o menos a 6300 metros, indican que en las 24 horas que siguieron al incidente se intensificó la seguridad fronteriza con un mayor desplazamiento de tropas hacia el poblado fronterizo tibetano de Tingri.
El alpinista británico, oficial de policía Steve Lawes, formaba parte del grupo de alpinistas y sherpas en el campamento base de Cho Oyu que fue testigo del tiroteo del 30 de septiembre y la subsecuente captura de los niños tibetanos que formaban parte de un grupo de más de 70 tibetanos que cruzaban el paso glaciar Nangpa-la con dirección a Nepal y el exilio. Lawes indicó que aproximadamente media hora después de que otras personas y él vieron cómo disparaban al grupo, tres soldados con rifles de asalto llevaban al campamento base de avanzada de 10 a 12 niños que parecían tener entre seis y 10 años1. “Los niños pasaron como a dos metros de mí. No nos miraron, no volteaban como lo haría cualquier niño, tenían demasiado miedo. En ese momento, el campamento base de avanzada estaba lleno de soldados. Ya habían tomado el control y la atmósfera era muy intimidante. Nos esforzamos por no hacer nada que pudiera provocar más violencia”, dijo Lawes.

El tiroteo fue cerca de las 10:30 de esa mañana. “Vi a un grupo de 20 a 30 personas que caminaban en dirección del Paso Nangpa. Entonces, los que estábamos en el campamento base de avanzada, escuchamos dos disparos, que pudieron haber sido de advertencia. El grupo empezó a cruzar el glaciar y hubo más disparos. Estábamos como a 300 metros de los chinos que disparaban. En esa ocasión, definitivamente no eran disparos de advertencia: los soldados se habían puesto el rifle al hombro, apuntaban y disparaban hacia el grupo. Una persona se cayó, se levantó y cayó de nuevo. Teníamos un telescopio, pero los soldados se lo llevaron y luego lo usaron para ver el cadáver”, agregó Lawes. Aproximadamente 20 minutos después de los disparos, dos militares fueron a revisar el cuerpo, pero lo dejaron en el paso durante casi 36 horas hasta que el personal de seguridad lo retiró. Nuevos relatos indican que tal vez también fue asesinado un niño tibetano. No se sabe aún si hubo más muertes.
Varios alpinistas confirmaron que, después del incidente, los militares tomaron el control del campamento base de avanzada. Un alpinista estadounidense que pidió permanecer en el anonimato porque las operaciones de su compañía están en China, dijo: “Algunos eran muy jóvenes [los soldados], no muy experimentados, de apenas 19 o 20 años. La mayoría de los alpinistas procuraron mantenerse a distancia. La atmósfera era muy tensa”.
Normalmente, los tibetanos utilizan el Paso Nangpa como una ruta de escape para llegar a Nepal y, de ahí, al exilio en India. Los encargados de la seguridad china y nepalesa de ambos lados de la frontera le disparan a los tibetanos que abandonan su país por esta ruta. En noviembre de 1998, un tibetano de 15 años fue asesinado cerca de la frontera, en el condado de Saga, prefectura de Shigatse de la Región Autónoma del Tíbet. Pero ésta es la primera vez que un refugiado es asesinado a tiros frente a muchos testigos de la comunidad internacional de alpinistas que ahora se encuentran en la temporada pico de alpinismo y en ese momento cientos de personas que realizaban el ascenso al Cho Oyu. Al menos 40 alpinistas, además de los sherpas y porteadores del campamento de avanzada, fueron testigos del incidente.

Después del tiroteo, aparentemente llegaron al área funcionarios chinos, incluso médicos y militares. Testigos informaron que parte del grupo de tibetanos que no lograron llegar a territorio nepalés, incluyendo a un niño pequeño que parece ser que fue herido en una pierna por un disparo, fueron conducidos en vehículos de regreso a poblados fronterizos tibetanos.
Es probable que los disparos hayan sido realizados por la Policía Popular Armada, una unidad paramilitar formada por el EPL a principios de la década de 1980, responsable de la seguridad interna, control fronterizo y protección de las instalaciones estatales, incluyendo prisiones. La PPA, que es el principal organismo que patrulla los pasos de montañas altas por los que los tibetanos intentan escapar a Nepal, está bajo el control de un ministerio gubernamental y el Partido2. Las bases de la PPA de la región están reforzadas, tienen capacidad de detención y las usa el personal del Ejército Popular de Liberación cuando es necesario. Según fuentes de la zona, después del incidente hay ya más militares desplegados en la región.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ofreció su apoyo para que un funcionario del Centro de Recepción de Refugiados Tibetanos viajara el 9 de octubre para acompañar a los refugiados hasta este centro. Los tibetanos que han viajado por las zonas fronterizas nepalesas hasta Katmandú en los últimos dos años tienen un mayor riesgo de ser rechazados.

Saturday, December 16, 2006

El Filósofo del Terror Islámico

por Paul Berman
La base teórica del fundamentalismo islámico —una combinación de teología y filosofía—, de la que se nutre su vertiente terrorista, es de una articulación sorprendente para quien se toma el tiempo de analizarla. Paul Berman estudia a su ideólogo más destacado, Sayyid Qutb.
I. En los días que siguieron al 11 de septiembre de 2001, muchas personas anticiparon una victoria rápida y satisfactoria de Estados Unidos sobre Al Qaeda. Se pensaba que el ejército terrorista no era más grande que un barco pirata, y que las fuerzas policiacas del mundo entero, atentas como estaban, hundirían ese barco con arrestos sorpresivos y oscuras maniobras. Al Qaeda fue desalojado de sus bases en Afganistán. Los arrestos y las maniobras ocurrieron, y aún ocurren. En marzo, uno de los lugartenientes principales de Osama Bin Laden fue arrestado en Paquistán. Hasta hace poco, los agentes de la policía parecían acercarse al rastro del mismo Bin Laden, o al menos así lo sugerían los informes.Pero Al Qaeda ha permanecido impávido. Su popularidad, que en un principio era difícil de imaginar, ha resultado ser amplia y genuina en no pocos países. Al Qaeda sostiene una visión del mundo paranoide y apocalíptica, de acuerdo con la cual los "cruzados y sionistas" han conspirado durante siglos para destruir el islam. Y esta visión del mundo resulta ser ampliamente aceptada en muchos lugares —una visión del mundo que permitió a muchos millones de personas considerar los ataques del 11 de septiembre como una conspiración israelí, o tal vez como una conspiración de la CIA, para eliminar el islam. El rostro espiritual y barbado de Bin Laden se asoma desde camisetas y carteles en varios países, un poco como si fuera el nuevo Che Guevara, el mítico reparador de los males cósmicos.La policía, atenta en muchos países y aprestándose al fin, ha allanado varias instituciones de beneficencia musulmanas y algunos bancos islámicos, a los que se acusa de subsidiar a los terroristas. Estos allanamientos han hecho que la guerra avance en un nuevo frente, un frente que ha sido bueno ver. Pero los allanamientos también han mostrado que Al Qaeda no sólo es popular; también es institucionalmente sólido y cuenta con una red mundial de recursos clandestinos. Éste no es el Ejército de Liberación Simbionés. Ésta es una organización relacionada con las elites gobernantes de varios países; una organización que, si le fuera dada la oportunidad de emprender una alianza con el movimiento Baath de Saddam Hussein, sería sin duda terrorífica; una organización que, en cualquier caso, sobrevivirá sin problemas a lo que suceda en Iraq.Para cualquiera que haya mirado de cerca, es claro que Al Qaeda y sus filiales disfrutan de otra fuerza, presumiblemente la fuerza más grande de todas, algo en verdad imponente —aunque en la prensa occidental esta última fuerza ha recibido muy poca atención. Bin Laden es un plutócrata saudí con antepasados yemenitas, y casi todos los guerreros suicidas del 11 de septiembre fueron también saudíes, así que la procedencia de esas personas ha centrado la atención de todo el mundo en la Península Arábiga. Pero Al Qaeda tiene raíces más amplias. La organización fue creada a finales de la década de los ochenta por la afiliación de dos o tres facciones armadas —el círculo de árabes "afganos" de Bin Laden, junto con dos facciones de Egipto: el Grupo Islámico y la Yijad Islámica egipcia, esta última lidereada por el doctor Aymán al-Zawahiri, el teórico principal de Al Qaeda. Las facciones egipcias emergieron, en los años cincuenta y sesenta, de una corriente más antigua, una escuela de pensamiento dentro del movimiento fundamentalista egipcio, la Hermandad Musulmana. Y en el corazón de esa escuela de pensamiento se irguió, hasta su ejecución en 1966, un filósofo llamado Sayyid Qutb —el héroe intelectual de todos los grupos que más tarde formarían parte de Al Qaeda, su Karl Marx (por decirlo así), su guía.Qutb (que se pronuncia Kuh-tahb) escribió un libro titulado Milestones [Piedras milenarias], y ese libro fue citado en su juicio, lo que le dio una inmensa publicidad, en especial después de que su autor fuera enviado a la horca. Milestones se convirtió en un manifiesto clásico del ala terrorista del fundamentalismo islámico. Varios periodistas han pasado diligentemente por las páginas de Milestones, tratando de descifrar el punto de vista terrorista, de otra forma inescrutable.He estado leyendo algunos de los otros libros de Qutb, y creo que Milestones pudo haber desorientado a los periodistas. Milestones es un libro bastante superficial si se lo juzga de manera aislada. Pero el texto fue extraído del vasto comentario de Qutb sobre el Corán titulado In the Shade of the Qur'an [A la sombra del Corán]. Uno de los muchos volúmenes de esta obra gigantesca fue traducido al inglés en los setenta y publicado por la Asamblea Mundial de la Juventud Musulmana, organización que más tarde sería sospechosa de participar en ataques terroristas —y cuya oficina en Washington era dirigida por un hermano de Bin Laden. En los últimos cuatro años, otra organización, la Fundación Islámica de Inglaterra, ha realizado un gran esfuerzo para publicar el resto de la obra, en lo que sería una edición de quince gruesos volúmenes en inglés, adornados hermosamente con la escritura arábiga del Corán. Tan sólo en las últimas semanas, algunos volúmenes nuevos de esta edición han llegado a las librerías árabes de Brooklyn, y los he devorado. A estas alturas, he fatigado un poco menos de la mitad de In the Shade of the Qur'an, que, junto con otros tres libros, es todo lo que existe en lengua inglesa escrito por Qutb. Y tengo algo que decir al respecto.Qutb no es superficial. Qutb es profundo. In the Shade of the Qur'an es, a su manera, una obra maestra. Al Qaeda y sus filiales no son organizaciones meramente populares, acaudaladas, globalizadas, bien conectadas e institucionalmente complejas. Estos grupos también se apoyan en una serie de ideas, y algunas de esas ideas pueden ser patológicas, lo cual es una vieja historia en la política moderna; pero, aun así, las ideas son poderosas. Debimos saberlo, claro. Pero debimos saber muchas cosas.II.La habilidad especial de Sayyid Qutb como escritor deriva del hecho de que, en su niñez, recibió una educación tradicional musulmana —aprendió el Corán de memoria a los diez años—, y no obstante, continuó sus estudios en una universidad del Cairo, para recibir educación moderna y secular. Qutb nació en 1906, y en los años veinte y treinta se inclinó por el socialismo y la literatura. Escribió novelas, poemas y un libro que, según se dice, aún es bien recibido: Literary Criticism: Its Principles and Metholodogy. Los escritos de Qutb reflejaban —aquí cito a uno de sus admiradores y traductores, Hamid Algar, de la University of Californa en Berkeley— una "perspectiva de tinte occidentalizado sobre las cuestiones culturales y literarias". Qutb desplegaba "indicios de individualismo y existencialismo". Incluso, había viajado a Estados Unidos a finales de la década de los cuarenta, se había inscrito en el Colorado State College of Education y había obtenido el grado de maestro. En algunos de los relatos sobre la vida de Qutb, su viaje a Estados Unidos se ilustra como un espantoso trauma —originado sobre todo por las libertades sexuales de los estadounidenses— que lo envió de vuelta a Egipto aturdido y con una mezcla de odio y miedo.Sin embargo, tengo mis dudas sobre esta interpretación. El libro que Qutb escribió en los años cuarenta, Social Justice and Islam [Justicia social e islam], muestra que, incluso antes de su viaje a Estados Unidos, Qutb estaba muy bien instalado en su fundamentalismo islámico. Es cierto que, tras su regreso a Egipto, dio un giro hacia posiciones más radicales. Pero a principios de los cincuenta, todos en Egipto adoptaban posiciones más radicales. Gamal Abdel Nasser y un grupo de oficiales nacionalistas del ejército derrocó al viejo rey en 1952 y emprendió una revolución nacionalista con fundamentos panarábigos. Al tiempo que los panarabistas promovían su revolución, Sayyid Qutb promovía su propia, peculiar revolución. Su idea era "islamista". Él quería convertir el islam en un movimiento político con el fin de crear una sociedad nueva, basada en los principios ancestrales del Corán. Qutb se unió a la Hermandad Musulmana, se convirtió en editor de su periódico y se estableció de inmediato como el teórico principal del islamismo en el mundo árabe.En aquellos días, los islamistas y los panarabistas trataron de cooperar en Egipto, y tenían ciertas bases para hacerlo. Ambos movimientos soñaban con rescatar el mundo árabe de los resabios del imperialismo europeo. Ambos grupos soñaban con aplastar el sionismo y el recién estrenado Estado judío. Ambos grupos soñaban con labrar una nueva clase de modernidad, que no sería liberal y librepensadora, al estilo occidental, pero que, aun así, estaría a la vanguardia en temas económicos y científicos. Y ambos movimientos soñaban con hacer todo esto regresando de alguna manera a las glorias del pasado árabe. Ambos movimientos querían resucitar, en una versión moderna, el antiguo califato islámico del siglo vii, cuando los árabes conquistaban el mundo.Los islamistas y los panarabistas podían compararse, en sus ambiciones, a los fascistas italianos de la época de Mussolini, que deseaban resucitar el Imperio Romano, o a los nazis, quienes de igual forma querían resucitar la antigua Roma, sólo que en una versión alemana. Los más radicales de los panarabistas admiraban abiertamente a los nazis y mostraban su propuesta de un nuevo califato como una victoria racial de los árabes sobre todos los demás grupos étnicos. Por el contrario, Qutb y los islamistas imaginaban el califato redivivo como una teocracia que impondría la sharía, el código legal del Corán, de manera estricta. Los islamistas y los panarabistas tenían, pues, similitudes y diferencias. (Y hoy, esos dos movimientos aún tienen sus similitudes y sus diferencias —como lo muestran la Qaeda de Bin Laden, que representa el ala más violenta del islamismo, y el Partido Baath de Saddam Hussein, que representa el ala más violenta del panarabismo.)En 1952, durante los días previos al golpe de Estado, el Coronel Nasser supuestamente habría visitado a Sayyid Qutb en su casa, tal vez para obtener su respaldo. Algunas personas esperaban que, tras obtener el poder, Nasser nombrara a Qutb nuevo ministro revolucionario de educación. Sin embargo, una vez que los panarabistas derrocaron al viejo rey, las diferencias entre ambos movimientos comenzaron a eclipsar las similitudes, y Qutb no fue nombrado ministro. En cambio, Nasser reprimió la Hermandad Musulmana; después de que alguien trató deasesinarlo, culpó a la Hermandad y la represión fue aún más fuerte. Algunos de los intelectuales y teólogos más distinguidos de la Hermandad Musulmana escaparon y se exiliaron. El hermano de Sayyid Qutb, Muhámmad Qutb, fue uno de ellos. Huyó hacia Arabia Saudita y se convirtió en un notable profesor de Estudios Islámicos. Muchos años después, Osama Bin Laden sería uno de los alumnos de Muhámmad Qutb.Pero Sayyid Qutb no se movió y pagó caro por su terquedad. Nasser lo encarceló en 1954, lo liberó por un corto tiempo, lo encarceló de nuevo por diez años, lo liberó por unos cuantos meses y finalmente lo mandó a la horca en 1966. Durante los primeros años del encarcelamiento, las condiciones de la prisión eran especialmente deplorables. Sayyid Qutb fue torturado. E incluso en los mejores tiempos, según sus seguidores, fue encerrado en una celda con cuarenta personas, la mayoría criminales, con una grabadora que transmitía discursos de Nasser durante veinte horas al día. Aun así, introduciendo y sacando papeles de la cárcel en forma clandestina, Qutb se las arregló para seguir escribiendo, ahora como un revolucionario islamista maduro, ya sin el "tinte occidentalizado" de su juventud literaria. Así, de alguna manera, produjo su In the Shade of the Qur'an, ese estudio gigantesco que seguramente formará parte de las obras más notables jamás escritas en prisión.Los lectores que carecen de una educación musulmana y tratan de atravesar sin problemas el Corán encuentran, como yo, un terreno árido y prohibitivo. Pero los comentarios de Qutb no son así en absoluto. Qutb cita pasajes de los capítulos o azoras del Corán y los escudriña atendiendo a las cualidades prosódicas del texto, al ritmo, tono y musicalidad de las palabras, a veces a las imágenes. Las azoras lo llevan a tratar normas dietéticas; la forma correcta de rezar; las reglas del divorcio; la pregunta sobre cuándo un hombre puede proponer matrimonio a una viuda (cuatro meses y diez días después de la muerte de su esposo, a menos que ella esté encinta, en caso de lo cual deberá esperar a que dé a luz); las reglas relativas al matrimonio entre un hombre musulmán y una cristiana o una judía (muy complicadas); las obligaciones de caridad; los castigos por delinquir y por romper una promesa; la prohibición del licor y de sustancias tóxicas; la forma apropiada de vestir; las reglas de la usura, el préstamo de dinero y un millar de temas más.El Corán cuenta historias, y Qutb narra algunas de ellas haciendo observaciones sobre la sabiduría e importancia que revisten. Su tono es siempre lúcido y sencillo. Y, sin embargo, el efecto total de su escritura es casi sensual en su avance rítmico. El mismo título, In the Shade of the Qur'an, transmite una imagen vívida del desierto, como si el Corán fuese una frondosa palma y sólo tuviéramos que abrir las páginas de Qutb para escapar del sol ardiente y refrescarnos en la sombra. Conforme Qutb avanza a través de las azoras y expone sus comentarios, construye lentamente una enorme crítica teológica de la vida moderna, y no sólo en Egipto.III.Sayyid Qutb escribió que, alrededor del mundo entero, los seres humanos habían alcanzado un momento de crisis insoportable. El género humano había perdido contacto con la naturaleza humana. La inspiración, inteligencia y moralidad del hombre habían degenerado. Las relaciones sexuales se habían deteriorado hasta alcanzar "un nivel más bajo que el de las bestias". El hombre era desdichado, vivía en el desasosiego y el escepticismo, se hundía en la idiotez, la locura y el crimen. Las personas acudían, en medio de su infelicidad, a las drogas, el alcohol y el existencialismo. Qutb admiraba la productividad económica y el conocimiento científico. Pero no pensaba que la riqueza y la ciencia rescatarían al género humano. Por el contrario, creía que los países más acaudalados eran los más infelices. Y, ¿cuál era la causa de esta infelicidad, de esta funesta separación entre la naturaleza humana más verdadera y la vida moderna?Muchos críticos de la cultura en Europa y Estados Unidos se preguntaron lo mismo a mediados del siglo xx, y muchos de ellos, siguiendo a Nietzsche y a otros filósofos, se remontaron a los orígenes de la civilización occidental en la antigua Grecia, donde se supone que el hombre cometió su error fatal. Este error fue filosófico. Consistía en situar una fe arrogante e ilusoria en el poder de la razón humana —una fe arrogante que, después de muchos siglos, había creado en los tiempos modernos una tiranía de la tecnología sobre la vida.Qutb compartía ese análisis hasta cierto punto. Sólo que, en lugar de hallar el error en la antigua Grecia, lo situaba en la antigua Jerusalén. A la manera musulmana, Qutb veía las enseñanzas del judaísmo como revelaciones de Dios a Moisés y los demás profetas. El judaísmo enseñaba al hombre a adorar un solo Dios y a repudiar cualquier otra deidad. El judaísmo enseñaba al hombre cómo comportarse en la esfera de la vida —cómo llevar una existencia mundana que era a la vez una vida con Dios. Esto podía hacerse obedeciendo a un sistema de leyes decretadas por la divinidad, el código de Moisés. Desde el punto de vista de Qutb, sin embargo, el judaísmo degeneró en lo que él llamaba "un sistema de rituales rígidos y carentes de vida".Pero Dios mandó otro profeta. Ese profeta, en el modo de pensar musulmán de Qutb, era Jesús, quien propuso unas cuantas reformas útiles —levantando algunas restricciones que ya eran innecesarias en el código dietético judío, por ejemplo— y también una nueva y admirable espiritualidad. Pero algo terrible ocurrió. La relación entre los seguidores de Jesús y los judíos tomó, según Qutb, "un curso deplorable". Los seguidores de Jesús riñeron con los judíos de la vieja guardia, y en medio de recriminaciones mutuas, el mensaje de Jesús terminó diluyéndose e incluso pervirtiéndose. Los discípulos de Jesús y sus seguidores fueron perseguidos, lo que significó que, en su sufrimiento, los discípulos nunca pudieron proporcionar una exposición adecuada o sistemática del mensaje de Jesús.¿Quién sino Sayyid Qutb, desde su atroz prisión en el Egipto de Nasser, podría haber encontrado de manera plausible y atinada las dificultades que enfrentaron los discípulos de Jesús para difundir su palabra? Qutb supuso que, en consecuencia, el Evangelio cristiano estaba gravemente sesgado y no debía considerarse preciso ni confiable. Los Evangelios afirmaban que Jesús era divino, pero en el recuento musulmán de Qutb, Jesús era sólo un hombre —un profeta de Dios, no un mesías. La mayor catástrofe, sin embargo, era ésta: los discípulos de Jesús, debido a lo que Qutb llamaba "esta desagradable separación de los dos bandos", fueron demasiado lejos al rechazar las enseñanzas judías.Los discípulos y los seguidores de Jesús, los cristianos, destacaron el mensaje divino de espiritualidad y amor traído por Jesús. Sin embargo, también rechazaron el sistema legal, el código de Moisés, que regulaba cada ápice de la vida diaria. En lugar de esto, los primeros cristianos importaron al cristianismo la filosofía de los griegos —la creencia en una existencia espiritual completamente separada de la vida física, una zona de espíritu puro.En el siglo IV de la era cristiana, el emperador Constantino convirtió el Imperio Romano al cristianismo. Pero Constantino, según la interpretación de Qutb, hizo esto con un espíritu de hipocresía pagana, dominado por escenas de sensualidad, muchachas semidesnudas, gemas y metales preciosos. El cristianismo, habiendo abandonado el código mosaico, no podía oponer resistencia alguna. Así que, en medio de su horror frente a la moral romana, los cristianos hicieron lo mejor que pudieron y se enfrentaron el libertinaje imperial con un culto de ascetismo monástico.Pero esto fue inútil. El ascetismo monástico no se lleva bien con la cualidad física de la naturaleza humana. Desde el punto de vista de Qutb, de esta manera, la cristiandad perdió contacto con el mundo físico. El viejo código de Moisés, con sus leyes para la dieta, la vestimenta, el matrimonio, el sexo y todo lo demás, había envuelto lo divino y lo mundano en un solo concepto, que era la adoración de Dios. Pero el cristianismo dividió todo eso en dos: lo sagrado y lo secular. El cristianismo decía : "Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios." El cristianismo puso el mundo físico en un extremo y el mundo espiritual en el otro. El libertinaje de Constantino aquí, la renunciación monástica allá. Según Qutb, había una "espantosa esquizofrenia" en esta forma de abordar la vida. Y las cosas se pusieron aún peor.Una serie de concilios religiosos cristianos adoptaron lo que Qutb consideraba principios irracionales en nombre del cristianismo —principios referentes a la naturaleza de Jesús, la eucaristía, la transubstanciación y otras cuestiones—, todos los cuales, desde el punto de vista de Qutb, eran "absolutamente incomprensibles, inconcebibles e increíbles". Las enseñanzas de la Iglesia congelaron los principios irracionales en dogmas. Y entonces vino la última crisis.IV.Ahora, la historia de Sayyid Qutb da un giro hacia Arabia. En el siglo vii, Dios envió, en una nueva revelación, a su profeta Mahoma, quien estableció el vínculo correcto y sin distorsiones con la naturaleza humana, vínculo que siempre había escapado a los cristianos. Mahoma dictó un nuevo código legal estricto, que le permitió a la religión ponerse cómoda, una vez más, en el mundo físico, sólo que esta vez era mejor que nunca antes. Las profecías de Mahoma en el Corán enseñaban al hombre a ser el "vicerregente" de Dios en la tierra —a hacerse cargo del mundo físico, y no solamente verlo como algo ajeno a la espiritualidad o como una estación de paso en el camino hacia el más allá cristiano. Los científicos musulmanes de la Edad Media tomaron muy en serio esta enseñanza e inquirieron sobre la naturaleza de la realidad física. En las universidades islámicas de Andalucía y el Oriente, los científicos musulmanes, al profundizar en su investigación, se toparon con el método inductivo o científico —el cual abrió la puerta para el subsiguiente progreso científico y tecnológico. Desafortunadamente, los musulmanes fueron atacados por los cruzados, los mongoles y otros enemigos. Y, puesto que los musulmanes no demostraron ser lo suficientemente fieles a las revelaciones de Mahoma, no fueron capaces de detener esos ataques, no fueron capaces de capitalizar su brillante descubrimiento del método científico.Los descubrimientos musulmanes se exportaron, en cambio, hacia la Europa cristiana. Y ahí, en la Europa del siglo XVI, el método científico del islam comenzó a generar resultados, y surgió la ciencia moderna. Pero el cristianismo, que insistía en colocar el mundo físico y el mundo espiritual en diferentes extremos, no podía manejar el progreso científico. Así que la incapacidad del cristianismo para admitir o respetar la cualidad física de la vida diaria se extendió al ámbito de la cultura, y moldeó la actitud de la sociedad hacia la ciencia.Como lo veía Sayyid Qutb, los europeos, bajo la influencia cristiana, comenzaron a representarse a Dios de un lado y a la ciencia del otro. La religión aquí, la investigación intelectual allá. De un lado, la naturaleza humana anhelante de Dios y de una vida ordenada por dictados divinos; de otro lado, el deseo que todos los hombres tienen, por naturaleza, de conocer el universo físico. La Iglesia contra la ciencia; los científicos contra la Iglesia. Todo lo que el islam sabía unido, la Iglesia cristiana lo dividió. Y, bajo estas terribles presiones, la mente europea finalmente se partió en dos. La ruptura fue total. El cristianismo aquí, el ateísmo allá. Fue el divorcio fatídico entre lo sagrado y lo secular.Los logros científicos y técnicos de Europa permitieron a los europeos dominar el mundo. Fueron ellos quienes infligieron su "espantosa esquizofrenia" sobre pueblos y culturas en cada rincón del mundo. Ése fue el origen de la desgracia moderna —el desasosiego en la sociedad contemporánea, la sensación de ir a la deriva, la ausencia de finalidad, el ansia de placeres falsos. La crisis de la vida moderna fue padecida por toda persona inteligente en el Occidente cristiano. Pero además, el liderazgo europeo sobre la humanidad imbuyó esa crisis también en cada persona inteligente del mundo musulmán. Aquí Qutb estaba tramando algo original. Él pensaba que los cristianos de Occidente habían padecido la crisis de la vida moderna como consecuencia de su propia tradición teológica —como resultado de casi dos mil años de error eclesiástico. Pero, en el recuento de Qutb, los musulmanes tuvieron que padecer esa misma experiencia porque les había sido impuesta por los cristianos extranjeros, lo que significaba una experiencia doblemente dolorosa —una enajenación que era también humillación.Ése era el análisis de Sayyid Qutb. Al escribir sobre la vida moderna, señalaba algo que toda persona inteligente podría reconocer, aunque fuera de manera vaga: el sentimiento de que la naturaleza humana y la vida moderna están de alguna manera encontradas. Pero Qutb evocaba este sentimiento de una manera específicamente musulmana. Es fácil imaginar que, al detallar estos temas, allá por los años cincuenta y sesenta, Qutb ya había identificado la clase de agonía personal que Mohámmed Atta y los guerreros suicidas del 11 de septiembre experimentarían en nuestros días. Era la agonía de vivir en un mundo moderno de ideas y logros liberales, al tiempo que se sentía que la verdadera vida existe en algún otro lugar. Era la agonía de caminar por una calle moderna mientras se soñaba con un universo totalmente distinto, ubicado en el pasado coránico —la agonía de ser arrastrado de un lado al otro.
El presente, el pasado. Lo secular, lo sagrado. Lo elegido libremente, el mandato religioso, una vida de confusión hasta la locura, la cual provenía, aventuraba Qutb, un error cristiano.Sentado en una funesta prisión egipcia, rodeado de criminales y redactando sus comentarios coránicos con Nasser vociferando discursos desde el fondo de la exasperante grabadora, Qutb sabía a quién culpar. Culpaba a los primeros cristianos. Culpaba al legado moderno del cristianismo, a la idea liberal de que la religión debe permanecer de un lado y la vida secular del otro. Culpaba a los judíos. Según su interpretación, los judíos se habían mostrado eternamente malagradecidos hacia Dios. Ya desde el principio de su historia, en su cautiverio en Egipto (Qutb pensaba que sabía una que otra cosa sobre el cautiverio egipcio), los judíos adquirieron carácter de esclavos, según creía Qutb. En consecuencia, se volvieron cobardes y carentes de principios mientras no tenían el poder, y viciosos y arrogantes cuando eran poderosos. Y estos rasgos eran eternos. Los judíos ocupan enormes porciones del comentario coránico de Qutb —su perfidia, su avaricia, lo odiosos que podían llegar a ser, sus impulsos diabólicos, sus conspiraciones sin fin contra Mahoma y el islam. Qutb era implacable en estos temas. Veía el sionismo como parte de la campaña eterna de los judíos para destruir el islam.Finalmente, Qutb culpaba a otro grupo. Culpaba a los musulmanes que habían aceptado los errores del cristianismo, los musulmanes traidores que habían infligido la "esquizofrenia" cristiana sobre el mundo del islam. Y, puesto que estaba dispuesto a culpar, Qutb también fue capaz de recomendar un curso de acción, un programa revolucionario que iba a aliviar la presión psicológica de la vida moderna y que iba a permitir al hombre una relación armoniosa con el mundo natural y con Dios.V.El análisis de Sayyid Qutb era emotivo y sincero. Era un análisis teológico, pero reflejaba, en sus énfasis culturales, el estilo filosófico del siglo xx. El análisis planteaba preguntas que producían una genuina perplejidad —preguntas sobre la división entre la mente y el cuerpo en el pensamiento occidental, sobre las dificultades para encontrar el equilibrio entre la experiencia sensual y la elevación espiritual; sobre el frío anonimato del poder moderno y de la innovación tecnológica; sobre la injusticia social. Pero, aunque Qutb evidentemente seguía algunas de las principales vertientes de crítica social y filosofía occidentales del siglo xx, vertía sus ideas a través de un filtro de comentario coránico, y el filtro daba al comentario una nueva textura germinal, auténticamente musulmana, que le permitía destacar una serie de cuestiones que ningún pensador occidental habría propuesto.Una de esas cuestiones estaba relacionada con el papel de las mujeres en la sociedad —y creo que algunos de los comentarios occidentales sobre Qutb han malinterpretado estos pasajes de sus textos. Si se le juzga desde una perspectiva occidental contemporánea, su actitud era mojigata hasta el extremo. Pero la mojigatería no era su motivación. Qutb entendía claramente que, en una sociedad liberal, las mujeres eran libres de consultar sus corazones y de aspirar a una profesión en busca de riqueza material. Pero desde su punto de vista, esto sólo podía significar que las mujeres se habían desprendido de su responsabilidad de forjar el carácter humano a través de la crianza de los niños. La noción occidental de la libertad femenina sólo podía significar que Dios y el orden natural de la vida habían sido hechos a un lado a favor de la creencia en otras fuentes de autoridad, como el propio corazón.Pero, ¿qué significaba reconocer la existencia de más de una fuente de autoridad? Significaba paganismo —un paso atrás hacia el primitivismo pagano del pasado. Significaba una vida sin referencia a Dios, una vida sin ninguna expectativa de satisfacción. Y, ¿por qué las sociedades liberales de Occidente perdieron de vista la armonía natural del papel de los sexos y del lugar de la mujer en la familia y en el hogar? Esto se debía a la "espantosa esquizofrenia" de la vida moderna, a la visión occidental del mundo que llevaba a las personas a representarse el dominio de Dios en un lugar y los asuntos ordinarios de la vida diaria en algún otro lado.Qutb escribió amargamente sobre el imperialismo europeo, al que consideraba nada más que como una continuación de las cruzadas medievales contra el islam. Denunció la política exterior de Estados Unidos. Se quejó de la decisión de Estados Unidos en los tiempos de Harry Truman de apoyar a los sionistas, una decisión extraña que atribuía, en parte, a la pérdida de valores morales en Estados Unidos. Pero debo señalar que, en los textos de Qutb, al menos en los muchos volúmenes que he leído, las quejas sobre la política de Estados Unidos son relativamente pocas y pasajeras. La política internacional simplemente no era su mayor preocupación. A veces se quejaba de la hipocresía contenida en los continuos alardes de Estados Unidos sobre la libertad y la democracia. Mencionaba el exterminio de la población indígena de Estados Unidos. Señalaba el prejuicio racial contra los negros. Pero, en última instancia, aquéllos no eran los temas de Qutb. La hipocresía de Estados Unidos le permitía ejercitarse, pero sólo un poco. Su querella más profunda no era el fracaso estadounidense para mantener sus principios. Su querella estaba en los principios mismos. Se oponía a Estados Unidos porque era una sociedad liberal, no porque Estados Unidos fuera incapaz de ser una sociedad liberal.El elemento verdaderamente peligroso en la vida estadounidense, según estimaba Qutb, no era el capitalismo o la política exterior o el racismo o el infortunado culto a la independencia de las mujeres. El elemento verdaderamente peligroso yacía en la separación estadounidense entre la iglesia y el Estado —el legado político moderno de la antigua división cristiana entre lo sagrado y lo secular. Esto no era crítica política. Era crítica teológica —aunque Qutb, o tal vez sus traductores, prefirieron la palabra "ideológica".El conflicto entre los países liberales de Occidente y el mundo del islam, explicaba Qutb, "sigue siendo en esencia un conflicto ideológico, aunque a través de los años ha aparecido bajo varios disfraces y se ha vuelto más sofisticado y, por momentos, más insidioso". Los disfraces sofisticados e insidiosos tendían a ser mundanos —un camuflaje que pretendía hacer que el conflicto pareciera económico, político o militar, y que pretendía hacer que los musulmanes como él, que insistían en hablar sobre religión, parecieran, en sus propias palabras, "fanáticos" y "personas retrógradas"."Pero en realidad —explicaba— la confrontación no es sobre el control del territorio o los recursos económicos, o sobre la dominación militar. Si creyéramos eso, le haríamos el juego a nuestros enemigos y no tendríamos nadie más a quien culpar más que a nosotros por las consecuencias."La verdadera confrontación, la más profunda confrontación de todas, era sobre el islam y nada más que sobre el islam. El asunto era la religión. Sayyid Qutb difícilmente podía ser más claro en este punto. Los cruzados y los sionistas sabían que el cristianismo y el judaísmo eran inferiores al islam y debían llevar vidas desdichadas. Ellos necesitaban aniquilar el islam para poder rescatar sus propias doctrinas de la extinción. Así que los cruzados y los sionistas continuaron el ataque.Pero este ataque no era, en el fondo, militar. Al menos Qutb no dedicó sus energías a alertar contra un ataque de ese tipo. Tampoco pasó demasiado tiempo preocupándose sobre las últimas noticias de la lucha de Israel contra los palestinos. Las disputas fronterizas no le importaban. Estaba centrado en algo cósmicamente más grande. Se preocupaba, más bien, por las personas con ideas liberales que estaban armando una gigantesca campaña contra el islam —"un esfuerzo por confinar el islam a los círculos emocionales y rituales, por excluirlo de su participación en la actividad de la vida, e impedir su predominio completo sobre toda actividad secular humana, una preeminencia que se gana por virtud de su naturaleza y función".Qutb se estremecía de ira ante tal esfuerzo. También citaba buenas referencias históricas para su estremecimiento. Turquía, un país auténticamente musulmán, había adoptado ideas seculares allá por 1924. El líder revolucionario turco del momento, Kemal Atatürk, abolió el legado institucional del antiguo califato —el califato que Qutb quería resucitar con tanto fervor. De esta manera, los turcos habían intentado abolir la idea misma y la memoria de un Estado islámico. A Qutb le preocupaba que, si los reformadores seculares de otros países musulmanes triunfaban, el islam sería orillado a separarse del Estado. El verdadero islam acabaría como un islam parcial. Pero el islam parcial, desde su punto de vista, no existía.Los reformadores seculares ya estaban trabajando a lo largo y ancho del mundo musulmán. Estaban construyendo su ofensiva —"una ofensiva final que está teniendo lugar de hecho ahora mismo en todos los países musulmanes [...] Es un esfuerzo por exterminar esta religión incluso como un culto básico y por reemplazarlo con concepciones seculares que tienen sus propias implicaciones, valores, instituciones y organizaciones"."Exterminar" —ésa era la frase de Qutb. De cada sílaba salía un grito de histeria. Pero él no quería ser histérico. Quería responder. ¿Cómo?VI.Esa única pregunta dominó la vida de Sayyid Qutb. Era una pregunta teológica, y la respondió con sus volúmenes sobre el Corán. Pero él pretendía que su teología fuera también práctica, quería ofrecer un programa revolucionario para salvar a la humanidad. Su primer paso era abrir los ojos de la gente. Quería que los musulmanes reconocieran la naturaleza del peligro, que reconocieran que el islam había sido agredido desde el exterior del mundo musulmán y también desde el interior. La agresión externa era guiada por los cruzados y por el sionismo mundial (aunque a veces Qutb también mencionaba el comunismo).Pero la agresión interna estaba conducida por los propios musulmanes —esto es, por personas que se llamaban a sí mismas musulmanas, pero que contaminaban el mundo musulmán con ideas incompatibles extraídas de otros lugares. Todos estos enemigos internos y externos, los falsos musulmanes, junto con los cruzados y los sionistas, dominaban la tierra. Pero Qutb consideraba que la fuerza del islam, pese a todo, era aún más grande. "Estamos seguros", escribía, "de que esta religión del islam es tan intrínsecamente genuina, tan colosal y de tan profundas raíces, que todos esos esfuerzos y golpes brutales no servirán de nada".La debilidad del islam era pura apariencia. Los campeones verdaderos del islam parecían ser pocos, pero los números no significaban nada. Esos pocos debían juntarse en lo que Qutb llamaba en Milestones una vanguardia —un término que debió haber tomado en préstamo de Lenin, aunque Qutb pensaba en un pequeño grupo animado por el espíritu de Mahoma y sus Compañeros en el amanecer del islam. Esta vanguardia de verdaderos musulmanes iba a emprender la renovación del islam y de la civilización en todo el mundo. La vanguardia iba a volverse contra los falsos musulmanes y los "hipócritas" y lo haría como Mahoma lo había hecho, fundando un nuevo Estado basado en el Corán. Y de aquí en adelante, la vanguardia resucitaría el califato y llevaría el islam a todo el mundo, tal y como Mahoma lo había hecho.La vanguardia de Qutb iba a reinstaurar la sharía, el código musulmán, como el código legal para la sociedad entera. La sharía implicaba algunas reglas bastante severas. Qutb citaba pasajes del Corán referentes a los castigos por matar o herir: "vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, nariz por nariz, oreja por oreja". La fornicación también era un crimen serio ya que, en sus palabras, "implica un ataque al honor y un desprecio a la santidad y un incentivo para el libertinaje en la sociedad". La sharía especificaba también aquí el castigo. "La pena por esto debe ser severa; para hombres y mujeres casados, es la lapidación; para hombres y mujeres no casados son los azotes, cien latigazos, que en algunos casos son fatales." Las falsas acusaciones son igualmente serias. "Un castigo de ochenta latigazos se fija para aquellos que acusen falsamente a mujeres castas." Para aquellos que amenazan la seguridad general de la sociedad, el castigo consiste en la condena a muerte, en la crucifixión, en cortarles los pies y las manos, o en ser desterrados del país.Pero Qutb se negaba a considerar estos castigos como bárbaros o primitivos. La sharía, desde su punto de vista, significaba liberación. Otras sociedades, al atender a principios no coránicos, forzaban a las personas a obedecer a señores arrogantes y a una ley hecha por los hombres. Esas otras sociedades forzaban a las personas a adorar a sus propios gobernantes y a hacer lo que ellos dijeran —incluso si los gobernantes eran elegidos democráticamente. Bajo la sharía, nadie iba a ser forzado a obedecer a meros humanos. La sharía, según Qutb, significaba "la abolición de leyes hechas por los hombres". En el califato redivivo, cada persona sería "liberada de la servidumbre en beneficio de otros". El verdadero sistema islámico significaba "la libertad completa y verdadera de todas las personas y la plena dignidad de cada individuo de la sociedad. Por otra parte, en una sociedad en la que algunos son amos que legislan y otros son esclavos que obedecen, [...] no hay libertad en sentido real, ni dignidad para todos y cada uno de los individuos".Qutb insistía en que la sharía significaba libertad de conciencia —aunque la libertad de conciencia, en su interpretación, significaba liberarse de las falsas doctrinas que no reconocían a Dios, liberarse de la esquizofrenia moderna. La sharía, en una palabra, era la utopía de Sayyid Qutb. Era la perfección. Era el orden natural en lo universal. Era libertad, justicia, humanidad y divinidad en un solo sistema. Era una visión tan grandiosa o más que el comunismo o cualquier otra doctrina totalitaria del siglo xx. Era, en sus palabras, "la liberación total del hombre de la esclavitud por otros hombres". Era una visión imposible, una visión que claramente requeriría una dictadura total para fortalecerse: una visión que, al tiempo que afirmaba no depender de leyes hechas por los hombres, necesitaría apoyarse, en cambio, en un grupo de teócratas, quienes interpretarían las leyes de Dios para las masas. El despotismo más extremo también era demasiado visible en el programa revolucionario de Qutb. Todo eso debía haber sido obvio para cualquiera que conociera la historia de los demás grandiosos proyectos totalitarios y revolucionarios del siglo xx, los proyectos de los nazis, los fascistas y los comunistas.Aun así, para Qutb la utopía no era el asunto principal. La utopía era para el futuro, y Qutb no era un soñador. Según él, el islam era una forma de vida. Él quería que su vanguardia revolucionaria viviera de acuerdo con los principios piadosos islámicos aquí y ahora. Quería que la vanguardia observara las reglas de la caridad musulmana y todas las demás reglas de la vida diaria. Quería que los verdaderos musulmanes entregaran su vida al estudio del Corán —al estudio que su propio comentario gigantesco estaba destinado a mejorar. Pero sobre todo, quería que su vanguardia aceptara las obligaciones de la yijad, lo que equivale a decir, de la lucha por el islam. ¿Y qué podría significar eso, comprometerse con la yijad en el presente y no sólo en la utopía de ciencia ficción del futuro?Qutb comenzaba el primer volumen de In the Shade of the Qur'an diciendo: "Vivir 'a la sombra del Corán' es una gran bendición que sólo pueden apreciar del todo aquellos que la experimentan. Es una experiencia rica que da sentido a la vida y la hace digna de ser vivida. Estoy muy agradecido con Dios Todopoderoso por bendecirme con esta experiencia edificante por un tiempo considerable, que ha sido el más feliz y el más fructífero periodo de mi vida —un privilegio del que estaré eternamente agradecido."Qutb no identifica ese lapso alegre y fructífero de su vida —un periodo que duró, como él dice, un tiempo considerable. Tal vez su hermano y otras personas cercanas sabrían exactamente lo que tenía en mente —algún periodo muy placentero, probablemente los años de la infancia cuando memorizaba el Corán. Pero un lector ordinario que toma los libros de Qutb sólo puede imaginar que escribe sobre sus años de tortura y prisión.Uno de sus editores hindúes ha hecho énfasis sobre este punto de una forma particularmente grotesca, agregando un prefacio sin firmar a la edición de Milestones de 1998. El prefacio declara: "El precio más alto por trabajar para complacer a Dios Todopoderoso y para propagar sus modos en este mundo es a menudo la propia vida. El autor —es decir, Qutb— trató de hacerlo; pagó por ello con su vida. Si tú y yo tratamos de hacerlo, hay pocas probabilidades de que seamos llamados a hacer lo mismo. Pero para aquellos que en verdad creen en Dios, ¿qué otra opción existe?"Se supone que uno debe pensar que un verdadero lector de Sayyid Qutb es alguien que, en la medida en que comprenda apropiadamente su mensaje, actuará conforme a lo que ha asimilado. Y la acción puede traer como consecuencia la muerte de un mártir. Leer es deslizarse hacia la muerte, y deslizarse hacia la muerte quiere decir que se ha entendido lo que se ha leído. Los textos de Qutb vibran en ese tono malsano —no siempre, pero a veces. El trabajo que dejó, su comentario coránico, es vasto, está escrito vívidamente, es sabio, amplio, indignante, por momentos demente, erizado de odio, medieval, moderno, tolerante, intolerante, paranoide, cruel, urgente, excéntrico, tranquilo, grave, poético, instruido y analítico. A veces es conmovedor. Es un trabajo lo suficientemente grande y sólido como para crear su propia sombra, donde la vanguardia de Qutb y otros lectores podrían reposar y pasar sus páginas, como aconsejó hacer a los estudiantes del Corán, con el espíritu formal de los soldados leales que leen su comunicado diario. Pero hay, en su comentario, algo de otro mundo también —una atmósfera de muerte. Por lo menos es imposible leer la obra sin recordar que, en 1966, Qutb, en la frase de uno de sus biógrafos, "besó el cadalso".El martirio era uno de sus temas. Qutb analiza pasajes de una azora del Corán llamada "La vaca", y explica que un mártir no debe temer a la muerte. Sí, algunas personas tendrán que ser sacrificadas. "Aquellos que arriesgan sus vidas y salen a pelear, y que están preparados para entregar sus vidas a la causa de Dios, son personas honorables, puras de corazón y benditas de alma. Pero la gran sorpresa es que aquellos que son muertos en la batalla no deben considerarse o describirse como muertos. Siguen viviendo, como Dios Mismo lo afirma claramente."Qutb escribió: "En el fondo, aquellas personas pueden parecer sin vida, pero la vida y la muerte no son juzgadas por medios físicos superficiales solamente. La vida está caracterizada principalmente por actividad, crecimiento y persistencia, mientras que la muerte es un estado de pérdida de función total, de inercia completa y carencia de vida. Pero la muerte de aquellos que son muertos por la causa de Dios da mayor ímpetu a la causa, que continúa enriqueciéndose con su sangre. Su influencia en quienes dejan atrás también crece y se propaga. Así, después de su muerte permanecen como una fuerza activa que moldea la vida de su comunidad y le da dirección. Es en este sentido como esas personas, habiendo sacrificado sus vidas por Dios, retienen su existencia activa en la vida diaria...""... No hay un sentido de pérdida real en su muerte, ya que continúan viviendo."Y así sucedió con Sayyid Qutb. En el periodo previo a su arresto final y su ejecución, diplomáticos de Iraq y Libia le ofrecieron la oportunidad de huir a sus países en forma segura. Pero Qutb rechazó la oferta, alegando que tres mil hombres y mujeres jóvenes en Egipto eran sus seguidores y que él no quería anular una vida de enseñanza negándose a dar a esas tres mil personas un ejemplo de verdadero martirio. Y, de hecho, algunos de esos seguidores formaron el movimiento terrorista egipcio en la siguiente década, en los años setenta —fueron los grupos que masacraron turistas y cristianos coptos y que asesinaron al presidente egipcio Anwar Sadat, después de que éste hizo la paz con Israel; grupos que, años después, terminaron uniéndose al grupo de Bin Laden y dotaron a Al Qaeda con sus doctrinas fundamentales. Las personas en esos grupos no eran estúpidas ni carentes de educación.Al contrario, seguimos enterándonos de cuán bien educadas son estas personas, cómo muchas de ellas provienen de las clases altas, cuán adineradas son. Y no tenemos razón para estar sorprendidos. Esta gente posee una filosofía poderosa, la de Sayyid Qutb. Poseen una obra gigantesca de literatura que es In the Shade of the Qur'an. Esta gente siente que, al consultar sus propias doctrinas, puede explicar la infelicidad del mundo. Siente que, con un estudio intenso del Corán, dirigido por Qutb y sus colegas, pueden darle sentido a miles de años de error teológico. Sienten que, en la noción de la sharía de Qutb, dictan los principios de una sociedad perfecta.Estas personas creen que, en el mundo entero, sólo ellos están preservando al islam de la extinción. Sienten que están beneficiando al mundo, incluso si perpetran matanzas aleatorias. Seguramente no están preocupados por la muerte. Qutb le dio a esas personas una razón para anhelar la muerte. Sabiduría, piedad, muerte e inmortalidad son, en su visión del mundo, lo mismo. Pues una vida piadosa es una vida de lucha o una yijad por el islam, y lucha significa martirio. Podemos pensar: ésas son ideas tétricas. Y sí, las ideas son tétricas. Pero en la presentación de Qutb son extrañamente fascinantes.VII.Sería reconfortante pensar que, en una guerra contra el terror, nuestro lado también habla de ideas filosóficas profundas, sería reconfortante pensar que alguien discute con los terroristas y con los lectores de Sayyid Qutb. Pero aquí tengo mis preocupaciones. Los seguidores de Qutb hablan, en su enloquecida manera, de problemas humanos enormes, y se apremian los unos a los otros hacia la muerte y el asesinato. Pero los enemigos de esas personas, ¿de qué hablan? Los líderes políticos hablan sobre las resoluciones de la Organización de Naciones Unidas, del unilateralismo, del multilateralismo, de los inspectores de armas, de coerción y no coerción. Ésta no es una respuesta a los terroristas. Los terroristas hablan de cosas profundas de manera demente. Los antiterroristas deberían hablar de cosas igualmente profundas de manera cuerda. Los presidentes no harán esto. Los presidentes enviarán ejércitos, o se negarán a enviar ejércitos, para mejor y para peor.Pero, ¿quién hablará de lo sagrado y lo secular, del mundo físico y el mundo espiritual? ¿Quién defenderá las ideas liberales contra los enemigos de las ideas liberales? ¿Quién defenderá los principios liberales a pesar de todos los fracasos de la sociedad liberal? El presidente George W. Bush, en su discurso al Congreso unos días después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, anunció que iba a librar una guerra de ideas. No ha hecho nada parecido. No es el hombre indicado para hacerlo.Los filósofos y los líderes religiosos tendrán que hacer esto por sí solos. ¿Lo están haciendo? Los ejércitos están en acción, pero ¿también están en acción los filósofos, los líderes religiosos, los pensadores liberales? Aquí hay un motivo de preocupación, un aspecto de la guerra que la sociedad liberal parece tener problemas para entender: una preocupación más, sobre todas las otras, y posiblemente la preocupación más grande de todas. ~
— Traducción de Marianela Santoveña

Tuesday, December 05, 2006

David Korten, Economista Para Esta Edad

Noviembre de 2006
El fin de "Aquí no pasa nada"
David Korten mira hacia las dos direcciones en la encrucijada de la historia
de Charles Shaw
David Korten no da conferencias. Llama a las presentaciones que tiene en el país “Diálogos de la Comunidad de la Tierra”. Y a pesar de que aparentemente da las presentaciones para publicitar su nueva obra fundacional The Great Turning: From Empire to Earth Community (Berrett-Koehler Publishing), Korten considera estas reuniones participaciones de la comunidad. Es la modestia auténtica del hombre cuyo libro ha sido considerado “el libro justo para el momento político” y “un anteproyecto de una revolución espiritual y social”.
En una mañana soleada y despejada de domingo, más o menos 25 miembros de Local First Chicago, una red de empresas independientes de propiedad local y organizaciones comunitarias, se reunieron en el histórico No Exit Café de Chicago para hablar con “David”, como todos lo llamaban. Aun cuando Korten posee un CV que inspira asombro e irónicamente se describe como un “anciano”, después de pasar cinco minutos con él, se hace patente que el “Dr. Korten” es un manto demasiado formal para este amable sabio de Bainbridge Island, Puget Sound.
Su semblante irradia calma cuando empieza. “Va a estar bien”, dice, y sus ojos hablan con suavidad. Vamos a salir adelante [...] de todo”. Empieza su plática tal como da inicio a su libro, augurando la pronta llegada de un grave momento en nuestra historia colectiva, la cumbre de la civilización industrial moderna.
“Estamos en un momento de la experiencia humana en la que pronto nos enfrentaremos a cambios muy profundos y rápidos”, comenta Korten. “Es hora de tomar decisiones muy profundas individual y colectivamente.” De este momento fundamental surgirá una de dos eventualidades: The Great Turning o The Great Unraveling.
En The Great Turning, Korten explica que la humanidad reconoce su exceso y vuelve de los valores de 5000 años de antigüedad de la “explotación, subyugación y privación imperial” a los de la “Comunidad de la Tierra, una forma sustentable, equitativa y vitalista de ordenamiento social basado en principios democráticos de asociación. En The Great Unraveling, la sociedad se desintegra rápidamente en una lucha a muerte por reducir con prontitud los recursos.
¿Vamos a interpretar esta encrucijada como la crisis terminal de las especies o como una oportunidad épica de crear el mundo que queremos? Korten considera que nuestra decisión dependerá de las historias a través de las cuales entendemos qué sucede y empezamos a identificar las opciones que nos toca tomar a nosotros. Pero el mensaje central es que se terminó la época de “no pasa nada”.
Korten nos advierte que se aproxima una “tormenta económica perfecta”, una consecuencia de la convergencia de petróleo caro, cambios climáticos y un dólar estadounidense en caída. La amplia experiencia de Korten como economista especializado en desarrollo del Tercer Mundo, le ha permitido tener una visión poderosamente profética. La creciente conciencia de la inestabilidad de la economía estadounidense (y por tanto la mundial) no ha dejado de incomodar tanto a activistas como a analistas. Pero lo que distingue a Korten de un apocalíptico común y corriente es que él es un verdadero creyente del “potencial de la creatividad y comunidad humana” para dar al mundo una nueva forma justa y sustentable.
Korten dice también que el verdadero cambio consistirá en eliminar el poder de una autoridad central y devolver la toma de decisiones a las comunidades. Estas comunidades se unirán posteriormente para formar redes colectivas para administrar en colaboración la sociedad. No son ideas utópicas. Es simplemente un retorno a la situación que privaba antes de la época del Imperio.
Korten contempla al grupo azorado y se enlaza compasivamente con su ansiedad. Los tranquiliza: “Veo esperanza en el hecho de que en todo el país y en todo el mundo se reúnen personas en conversaciones como ésta y empiezan a poner en tela de juicio las historias antiguas”.
Al recapitular los logros de su vida, el equilibrio y optimismo de Korten se vuelven más dignos de reverencia. Nacido y criado en un hogar de ideas políticas conservadoras, educado en Stanford y empleado durante 25 años como economista con el cometido de acabar con la pobreza mundial, Korten fue, en sus propias palabras, un “verdadero creyente” de la forma de vida estadounidense.
“Pensé que podría llevar los secretos del éxito comercial de EE.UU. al resto del mundo para que todos fueran ricos y felices como nosotros.” Empezó en Etiopía, y dedicó su incipiente carrera a establecer escuelas comerciales en países de bajos ingresos.
Trabajó en todo el mundo como asesor de la Dependencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés, US Agency for International Development): Pakistán, India, Bangladesh, Sri Lanka, Tailandia, Indonesia y Filipinas. Pero a finales de la década de 1980 comenzó a percatarse del precio que se cobra por el establecimiento de instituciones como el Banco Mundial o el FMI y los acuerdos de libre comercio a esas naciones pobres y a sus valores esenciales de familia, comunidad, paz, justicia y naturaleza.
“Me di cuenta que nuestras definiciones de ‘progreso’ y ‘desarrollo’ estaban en el contexto del crecimiento económico y que gran parte de lo que llamamos ‘desarrollo’ es en realidad un proceso en el que el 20 por ciento más poderoso y acaudalado de la humanidad se apropia de la tierra y los recursos acuíferos de que depende el 80 por ciento restante para su sustento”, dice.
Sus comprensión de la psicología le permitió convertirse en uno de los pocos visionarios que advirtieron que la corporación, en especial la corporación global, es sociopática en sí misma y que todas las instituciones de las clases rectoras –iglesia, estado y comercio- están al servicio de la voluntad de esta última versión del Imperio.
“Me di cuenta que el liderazgo necesario para redirigir el curso de la humanidad dependería de grupos de ciudadanos [...] de las comunidades”. Esta constatación fue la rúbrica triunfal que lo alejó para siempre de las clases rectoras.
Después de participar en la Cumbre de la Tierra de 1992 en Río de Janeiro, de la cual surgió la Carta de la Tierra, Korten escribió en 1995 su libro de éxito internacional When Corporations Rule the World. En 1996 fue cofundador de Positive Futures Network, que publica la revista YES!. Su siguiente libro, The Post-Corporate World: Life After Capitalism, fue presentado en la sede de las Naciones Unidas en 1999. En 2002, participó en el lanzamiento de Business Alliance for Local Living Economies (BALLE, Alianza comercial para las economías de sustento local), de la que es miembro Local First Chicago.
Tardó cuatro años en escribir The Great Turning, una obra maestra de historia, teoría de la evolución, psicología del desarrollo y enseñanzas religiosas y espirituales, para argumentar que podemos salvar a la humanidad.
“El Imperio no es inevitable, no es el orden natural de las cosas. En nuestra época, el Imperio ha alcanzado los límites de explotación que tolerarán los pueblos y el planeta. Todas las pruebas de [nuestra actual] descomposición ambiental y social apuntan a esta realidad unitaria”, dice Korten.
Korten sostiene que podemos alejarnos del Imperio. “En un planeta finito, la sustentabilidad y la equidad están vinculadas inextricablemente”.
Korten divide a la humanidad en cinco estados de conciencia fundamentales: mágico, imperial, social, cultural y espiritual. La cultura del Imperio es impulsada por las primeras dos; la cultura de la comunidad de la tierra es impulsada por las últimas dos. Los de conciencia socializada (personas buenas que, a pesar de que toman sus significados y valores de la cultura dominante, cumplen con las reglas, esperan una recompensa justa y no pretenden causar daño alguno), ocupan un extensa zona intermedia y constituyen los votantes indecisos, en el sentido literal y metafísico, que tienen el poder de llevarnos hacia el gran cambio.
Korten piensa que convocar a los demás es responsabilidad de todos los que apelamos a la “conciencia”. Advierte que no se acuda a él ni a los “líderes” carismáticos en busca de la salvación. El gran cambio sólo puede lograrse si todos sujetan los remos, si todos ayudan y reman, reman, reman...
Charles Shaw es director de Conscious Choice de Chicago.

Tuesday, October 17, 2006

El Regreso de la Madonna Negra:

Una señal de nuestros tiempos o cómo la Madonna Negra nos hace estremecer en el siglo XXI

Rev. Dr.Matthew Fox© 2006 Matthew Fox

(El Reverendo Fox, ex teólogo católico, fue excomulgado por intentar que la iglesia regresara a sus raíces panteístas.)

Todo arquetipo tiene su temporada. Van y vienen conforme a las necesidades más profundas, con frecuencia, inconscientes, de la psique individual y colectiva. Ahora regresa la Madonna Negra.1 Viene, no se va y nos llama para algo nuevo (y también muy antiguo). La última vez que la Madonna Nera representó una función importante en la cultura y psique occidental fue en el renacimiento del siglo XII, que según el gran historiador M.D. Chenu fue el “único renacimiento que funcionó en Occidente”.2 Funcionó porque era elemental. Y de este renacimiento nació de nuevo la universidad, la catedral y la ciudad misma. Trajo consigo la “resacralización” de la cultura y una visión que despertó a la juventud. En pocas palabras, fue la última vez que la diosa entró en la cultura occidental de manera importante.
En este ensayo, quiero referirme al arquetipo que la Madonna Negra despierta en nosotros y la razón por la que es tan importante para el siglo XXI. Pero antes, me gustaría compartir la historia de mi primer encuentro con la Madonna Negra.
Ese encuentro ocurrió en la primavera de 1968, cuando estudiaba en París e hice un viaje corto (el primero) a la Catedral de Chartres, que se encuentra a unos cincuenta y seis kilómetros de París. Aun cuando Chartres fue una gran sorpresa para mí por su sentido cosmológico, de humor, dignidad humana e inclusión de la vida, me detuve ante la estatua de la Madonna Negra y me hipnotizó. “¿Qué es? ¿Quién es?”, me pregunté. Se acercó una señora francesa y le pregunté sobre la estatua. Su respuesta fue: “¡Ah! Es una estatua que se ahumó por tantas veladoras que arden a su alrededor”, afirmó. No le creí. Me fijé bien y vi que no había un exceso de veladoras alrededor de la estatua.
La historia de ignorancia y racismo es antigua. Incluso los franceses más devotos han perdido el significado y la historia de la Madonna Negra y el racismo ha contribuido a esta negligencia. La Madonna Negra se encuentra por toda Europa (Sicilia, España, Suiza, Francia, Polonia, la República Checa) además de Turquía, África y en Asia, tanto en Tara, China, como Kali en la India. En México se llama Nuestra Señora de Guadalupe (conocida también como la Virgen Morena). ¿Qué hay en ella y por qué el interés de volver ahora la vista hacia ella?
Por definición, un arquetipo no es un solo concepto. Ninguna metáfora ni símbolo es una fórmula matemática literal. La Madonna Negra ha significado diferentes cosas en distintos periodos históricos y entornos culturales. Lo que me interesa explorar es por qué reaparece en nuestros tiempos y qué poderes trae consigo. ¿Por qué necesitamos a la Madonna Negra? Yo detecto doce dones que el arquetipo de la Madonna Negra ofrece a nuestros tiempos. Más que dones, son retos. Viene a sacudirnos, lo que, como veremos, es un antiguo cometido de Isis, la Madonna Negra.
1. La Madonna Negra es Oscura y nos llama a la oscuridad, que es un concepto al que debemos acostumbrarnos de nuevo, ya que el “Siglo de las Luces” nos hizo temer a la oscuridad y alejarnos de ella. Los interruptores de luz son ilusorios. Alimentan la noción de que podemos “dominar la naturaleza” (la falsa promesa de Descartes) y superar toda oscuridad con el tris de un dedo.
Meister Eckhart observa que “la raíz del alma es oscura”.3 Por lo tanto, evitar la oscuridad es vivir superficialmente, cortar nuestra raíz, nuestra profundidad. La Madonna Negra nos invita a la oscuridad y, por ende, a nuestra profundidad. Esto es lo que la mística llama el “interior”, la esencia de las cosas. Aquí radica la Divinidad. Aquí es donde yace el verdadero ser, donde se rompen las ilusiones y se encuentra la verdad. Andrew Harvey lo establece así: “La Madonna Negra es la Kali Madre trascendental, la matriz negra de luz de la que siempre surgen los mundos y en la que caen, la presencia detrás de todas las cosas, la oscuridad del amor y el adorable desconocido al que llega el hijo de la Madre cuando su iluminación es perfecta”.4 Nos llama a esa oscuridad, que es el misterio mismo. Nos estimula a que estemos ahí como en casa, ante la presencia del misterio profundo, negro e irresoluble. Según Harvey, ella es “la negrura del misterio divino, de ese misterio que festejan los grandes místicos apofáticos como Dionisio el Areopagita, que considera lo divino como siempre ignoto, misterioso, más allá de nuestros conceptos, oculto de nuestros sentidos en una luz tan deslumbrante que los registra como oscuridad”.5 Eckhart llama la oscuridad de Dios una “oscuridad superesencial, un misterio detrás del misterio, un misterio en el misterio al que no ha penetrado la luz”.6
Honrar la oscuridad es honrar la experiencia de las personas de color.7 Es lo opuesto al racismo. La Madonna Negra nos invita a rebasar los estereotipos, temores y proyecciones raciales y buscar lo oscuro.
2. La Madonna Negra nos invita a la cosmología, a un sentido de la totalidad del tiempo y espacio. Como es oscura y nos conduce a la oscuridad, la Madonna Negra también es cósmica. Es la gran Madre cósmica sobre cuyo regazo existe la creación. Ella abraza y nutre al propio universo, nos arranca violentamente de nuestro antropocentrismo y nos sitúa de nuevo en estado de honrar nuestras relaciones. Anuncia una etapa de cosmología, de nuestra relación con el todo (en griego, kosmos significa “todo”) en vez de meras partes, sean esas partes de naciones, etnias, religiones o particulares. Nos saca de la relación newtoniana con el ser y el mundo basada en partes (nuestro tribalismo) y nos devuelve a una relación con el todo. Como de hecho en nuestros tiempos heredamos una nueva cosmología, una nueva “historia universal”, el momento del regreso de la Madonna Negra no podría ser menos fortuito. Imparte la bendición de la cosmología nueva, un sentido de lo sagrado, al cometido de educar a nuestra especie en una nueva historia universal.8
3. La Madonna Negra nos llama a honrar nuestras chacras inferiores. Uno de los aspectos más peligrosos de la cultura occidental es el constante vuelo ascendente, su carrera hacia las chacras superiores (Descartes: “las ideas claras y distintas son verdaderas”) y su vuelo desde las chacras inferiores. La Madonna Negra nos lleva hacia abajo, a la primera chacra que incluye nuestra relación con el todo (como lo he explicado, la primera chacra recoge las vibraciones de sonidos del cosmos), nuestra sexualidad (segunda chacra) y nuestra rabia e indignación moral (tercera chacra). Especialmente en los tiempos modernos, la cultura europea ha intentado huir de todos estos elementos, tanto en religión como en la educación. La Madonna Negra no tolerará dichos vuelos desde la tierra, vuelos desde las profundidades.9
4. Como la Madonna honra la dirección descendente y las chacras inferiores nos llevan hasta ahí, honra a la tierra y representa la ecología y los problemas ambientales. Se le llama Madre Tierra por su simple presencia. La Madre Tierra es oscura y fecunda, siempre ocupada en dar vida. Igual lo es la Madonna Negra. Andrew Haravey dice: “La Madonna Negra también es la reina de la naturaleza, la que bendice y representa todas las ricas transformaciones fértiles de naturaleza externa o interna, del mundo exterior y la psique”.10 La Madre Tierra nutre a sus hijos y alimenta al mundo y les da la bienvenida a casa cuando mueren. Lo recicla todo.
La Madonna Negra nos llama a la revolución ambiental, a ver el mundo en términos de nuestra interconexión con las cosas y no nuestra presunción de dominar o mandar sobre la naturaleza (como si pudiéramos si lo intentáramos). Es una afrenta a los esfuerzos capitalistas de explotación de los recursos de la tierra, incluyendo la explotación de los pueblos indígenas que son quienes más tiempo han interactuado con ella de las formas más matizadas. La Madonna Negra ve las cosas en términos del todo y, por lo tanto, no tolera el abuso, la opresión o explotación de los muchos por el bien del engrandecimiento financiero de los pocos. Siempre aboga por la justicia a los oprimidos y las clases inferiores (a diferencia de las clases juristas). Nos insta a enfrentarnos a esos poderes que, de salirse con la suya, explotarían su belleza por una ganancia a corto plazo a expensas de una experiencia de la belleza de la que se privará a futuras generaciones. Es conservacionista, la que conserva la belleza, salud y diversidad. Además, si Thomas Berry está en lo correcto sobre que “la ecología es cosmología funcional”, entonces ser llamado a la cosmología es ser llamado a su expresión local de ecología. No se puede amar el universo y no amar la tierra. Y viceversa, no se puede amar la tierra e ignorar su matriz espacial y temporal: el universo.
5. La Madonna Negra nos llama a nuestras profundidades, a vivir espiritual y radicalmente en este planeta y no superficialmente, sin pensar ni recordar la gracia que nos ha instigado de tantas maneras. Las profundidades a las que nos llama incluyen las profundidades de admiración, asombro y encanto. La alegría misma es una experiencia profunda que necesitamos recuperar en nombre de la Madonna Negra. Nos pide entrar en las profundidades de nuestro dolor, sufrimiento y pena compartida, no escapar de ella ni ocultarla con una miríada de adicciones que van de las compras a las drogas y el alcohol, el deporte y la religión superficial. Nos llama a las profundidades de nuestra creatividad y acoger las imágenes que nacen en y través de nosotros. Y nos llama a las profundidades de la transformación, de la justicia social, económica, de género, racial y ecológica y la lucha que debe mantenerse para ser solidarios con los oprimidos de cualquier clase. Nos llama a las profundidades de nuestra psique que, como dice Meister Eckhart, son “oscuras” y a las profundidades de la tierra, que seguramente son oscuras, y a las profundidades del cielo que también han sido redescubiertas por su oscuridad. Abundan los hoyos negros en el espacio, así como en la extensión misteriosa de nuestra alma. Tenemos que explorarlos, son muy fecundos y tienen mucho que enseñarnos.
6. La Madonna Negra nos llama a nuestra Divinidad, que también es nuestra Creatividad. Primero, nuestra Divinidad. Como es una diosa, la Madonna Negra habita en todos los seres. Es la presencia divina dentro de la creación. Nos llama al interior, al “reino/reinado de Dios” en el que podemos crear junto con la Divinidad y sentir el torrente del soplo sagrado o espíritu de la Divinidad. Pero llamarnos a la Divinidad es llamarnos a nuestra responsabilidad de dar a luz.
Si Carl Jung está en lo correcto cuando dice que la creatividad proviene “del reino de las madres”, entonces la Madonna Negra, que seguramente es un reino de las madres, nos llama a la creatividad. Ella no espera de nosotros más que la creatividad. El suyo es un llamado para crear, un llamado para echar a andar la imaginación. ¿Qué puede lograr nuestra imaginación colectiva sino llevarnos más allá de nuestra dependencia energética de combustibles fósiles a una era energética autosuficiente basada en combustibles solares, renovables y limpios? ¿Qué puede reinventar una educación de la creatividad sino aprender para que la alegría, maravilla y seducción del aprendizaje desplace a nuestros sistemas educativos deficientes y aburridos? ¿Qué más si no la imaginación moral nos puede llevar más allá de la creciente división entre las naciones materialmente empobrecidas y las naciones hartas pero pobres de espíritu?
La Madonna Negra anunciaría una etapa en la que cada vez más artistas tendrían buenos encargos, prosperarían con los buenos encargos y despertarán de nuevo el alma humana a través de la imaginación moral y política.11
7. La Madonna Negra nos llama a la Diversidad. No hay imaginación sin diversidad: la imaginación es convocar elementos dispares al alma y la cultura para que las nuevas combinaciones puedan hacer el amor y dar a luz a seres nuevos. Como la Madonna es negra, se refiere a la fobia fundamental de la raza y las diferencias de color y cultura que acompañan a la diversidad racial y étnica. Meister Eckhart dice: “Todos los nombres que le damos a Dios provienen de entendernos a nosotros mismos”.11 Darle a Dios el nombre de “Madonna Negra” es honrar el color negro y a todas las personas de color y acabar con una blancura excesiva del alma y la cultura. También es honrar a la feminidad. La Divinidad es diversa. Diversa en color y diversa en tradiciones y diversa en género. Dios como Madre, no sólo como Padre. Dios como Dador de vida, no sólo como Engendrador. La diversidad sexual se honra a través de la Madonna Negra y, por lo tanto, también la preferencia sexual. La Madonna Negra, la Gran Madre, no es homofóbica. Le da la bienvenida a la diversidad de preferencias sexuales que también forman parte de la creación, humana y cada vez más humana (a la fecha, hemos contado cincuenta y cuatro especies de aves y mamíferos que tienen poblaciones homosexuales importantes. Se ha refutado la idea medieval de que la homosxualidad va “en contra de la naturaleza”: Una minoría homosexual también es parte de la naturaleza).
John Boswell, en su tesis revolucionaria titulada Christianity, Social Tolerance and Homosexuality, demostró que en el siglo XII, el siglo que dio a luz al gran renacimiento y a la Madonna Negra en Francia, rechazaba la homofobia. Durante 125 años (que fueron los años más creativos de la civilización occidental) se aceptó la diversidad en todos los niveles sociales.13 La creatividad prospera en la diversidad.
8. La Madonna Negra nos llama a la Aflicción. La Madonna Negra es la madre dolorosa, la madre que derrama lágrimas por el sufrimiento del universo, el sufrimiento del mundo, la ruptura de nuestro corazón cada vez más vulnerable. En la tradición cristiana, sostiene en su regazo al Cristo agonizante, pero este Cristo representa a todos los seres, es el Cristo cósmico y no sólo el Jesús histórico que ella abraza, si bien todos los seres sufren y la Madonna Negra, como la Gran Madre, lo sabe y se compadece de nuestro dolor. Nos abraza como una madre tierna, pues la compasión es su regalo especial al mundo. Nos invita a entrar en nuestra aflicción, llamarla y permanecer ahí para aprender lo que el sufrimiento nos ha enseñado. Si no se le presta atención a un corazón afligido, no puede haber creatividad ni nacimiento. La creatividad vuelve a desencadenarse sólo cuando se sufre una aflicción. La aflicción es un vacío, es abrir de nuevo la matriz para que haya un nuevo nacimiento. Una cultura que sustituya con adicciones la aflicción es una cultura que ha perdido el alma y la matriz. No dará a luz más que dolor y abuso y mal uso de los recursos. Será un sitio en el que reine el desperdicio y en el que la misma Divinidad se desgaste, olvidada en el corazón y la imaginación de las personas.
Andrew Harvey escribe sobre cómo la Madonna Negra ofrece “una fuerza protectora inmensa, un poder alquimista de transformación inmenso en la aflicción y alegría y una inspiración inmensa para el servicio compasivo y acción en el mundo”. También es “la reina del infierno” o la “reina del inframundo ... esa fuerza de amor místico de sufrimiento puro que aniquila al mal desde su raíz y engendra al niño Cristo en la base del alma aunque arda el mundo”.14 Contiene en ella los aspectos constructivo y destructivo.
Afligirse es entrar en lo que Juan de la Cruz llamó en el siglo XVI la “noche oscura del alma”. Nos dice que no huyamos de esta noche oscura, sino que permanezcamos allí para aprender lo que la oscuridad tienen que enseñarnos. La Madonna Negra no huye de la oscuridad del espíritu ni del alma que a veces nos rodea. Nos invita a no escapar del dolor y el sufrimiento. Matilde de Magdeburgo escribió en el siglo XIII sobre esta oscuridad de la siguiente manera: “Llega un momento en el que el cuerpo y el alma entran en una oscuridad tan inmensa que uno pierde la luz y la conciencia y no sabe más de la intimidad de Dios. En dicho momento, cuando se apaga la luz del farol, ya no se puede ver la belleza del farol. La añoranza y la angustia nos recuerdan nuestra insignificancia ... estoy tan acosada, atrapada, ligada, herida, que nunca podré sanar. Dios me hirió hasta casi matarme”.15 Matilde no huye, se queda y aprende. “Dios contestó: ‘Quiero ser siempre tu médico y sanar todas tus heridas. Si soy Yo quien permite que estés tan mal herida, ¿acaso no crees que te sanaré amorosamente en ese mismo instante?”16 ¿Qué aprendemos de esta oscuridad del alma y espíritu? “Del sufrimiento he aprendido: Que quien se sienta herido por amor, nunca estará completo a menos que abrace ese mismo amor que le hirió”.17
9. La Madonna Negra nos llama a celebrar y bailar. Aun cuando la Madonna Negra, como la madre dolorosa, derrama lágrimas por el mundo, no se deleita en su dolor, no permanece ahí para siempre. Más bien, es una madre alegre, una madre feliz de ser y haber compartido con tantas otras criaturas. A cambio, espera alegría. La celebración de la vida y sus placeres yacen en la base de su razón de ser. Espera que tomemos la alegría de sus tantos placeres, que disfrutemos sus frutos. La sofía o sabiduría de las Escrituras le canta a este elemento de placer y Eros, al profundo y apasionado amor a la vida y todos sus dones.
Como canela y caña aromática he dado mi perfume,como mirra selecta he derramado aroma...Vengan a mí los que me desean,y sáciense de mis frutos,Porque mi recuerdo es más dulce que la miel,mi herencia más dulce que los panales.Los que me comen, tendrán más hambre,Los que me beben, tendrán más sed.Quien me obedece no quedará decepcionado (Eccl. 24.15, 19-22)
La celebración es parte de la compasión. Como dice Meister Eckhart: “Lo que le ocurre a otro, sea alegría o tristeza, me ocurre a mí”. La celebración es el ejercicio de nuestra alegría en común. El elogio es el ruido que hace la alegría. Ella no dio a luz a su Hijo Divino por cualquier nombre en vano. Ella escoge a los niños, la vida, Eros y la biofilia. Es una amante de la vida por excelencia. Espera que nosotros, sus hijos, seamos iguales.
10. La Madonna Negra nos llama a nuestra Divinidad, que es la Compasión. La Compasión es lo mejor de lo que nuestra especie es capaz. También es el nombre secreto de Divinidad. No hay tradición espiritual oriental ni occidental, del norte ni del sur, que no exista para educar a sus hijos en la compasión. “Maat” es el nombre de justicia, armonía, equilibrio y compasión de los pueblos africanos. La Madonna Negra nos llama a Maat. A tener un equilibrio, armonía, justicia y compasión. Afligirse, celebrar y actuar con justicia son parte de la compasión. Tanto en árabe como en hebreo, la palabra compasión proviene de la palabra “matriz”. Un periodo patriarcal no enseña compasión, ignora las energías uterinas de nuestro mundo y especie. Si menciona la compasión es para banalizarla y reblandecerla (por ejemplo, el diccionario Webster declara que la idea de que la compasión es una relación entre iguales es “obsoleta”). El patriarcado rechaza lo que Meister Eckhart sabía y enseñaba: “Compasión significa justicia”.17 La compasión tiene un lado que no es blando, que no se refiere al sentimiento sino a las relaciones de justicia e interdependencia. Como la Madonna Negra es la diosa que habita en lo más profundo y oscuro de los seres, incluidos nosotros, trae consigo nuestra capacidad de compasión. No somos un todo –no somos nosotros- hasta que formamos parte de la cadena de la compasión. Meister Eckhart enseñó que el nombre del alma humana propiamente es “Compasión” y que hasta que hagamos no un compromiso con la compasión, no tendremos alma.19
La compasión sabe cuándo es suficiente: la compasión no es demasiado indulgente; la compasión no acapara ni se acaba la vida en adicciones de inseguridad ni levanta pirámides para superar estas adicciones. La compasión confía en que la vida y en última instancia en el universo proporcionan lo necesario para nuestro ser. Pero la compasión opera como otro creador con el universo para ver que se logre un equilibrio y justicia básica entre los seres. La compasión está presente en la esencia misma de la Madonna Negra, pues “el primer arranque de todo lo que hace Dios (y Diosa) es la compasión” (Eckhart). Regresar a la compasión es regresar a la Diosa.
El historiador cultural y feminista Henry Adams escribe sobre el papel de María en la Catedral de Chartres del siglo XII. “El dominio convulsivo que a la fecha ejerce María sobre la imaginación humana (como se observa en Lourdes) no se debió tanto a su poder de salvar almas o cuerpos, sino a su simpatía con las personas que han sufrido por la ley, justa o injustamente, por accidente o designio, por decreto de Dios o astucia del Diablo”.20 Adams entiende a María como el elemento budista del cristianismo porque para ella, al igual que para Buda, la primera de todas las virtudes es la compasión. “Para Kwannon, Divinidad de la Misericordia, y María Madre de Dios, la compasión incluía la idea de una contemplación de dolor”.21 Sólo la Gran Madre podría ofrecer la compasión que necesita la dolorosa condición humana.
La Madre misma fue humana, imperfecta y podía amar; ella sola era Favor, Dualidad, Diversidad. En cualquier forma concebible de religión, la dualidad debe encontrar una personificación en alguna parte y en la Edad Media, lógicamente, se insistía en que, como no podía formar parte de la Trinidad, junta o separada, debía ser en la Madre. Si la Trinidad era esencialmente la Unidad, la Madre misma podría representar cualquier cosa que no fuera la Unidad; lo que fuese irregular, excepcional, proscrito; y todo esto era la raza humana.22
Ella estaba más allá de la ley. Era una amiga de los proscritos que atraía a las masas que “anhelaban un poder superior al de la ley o superior a la masa rebuscada de ignorancia y absurdo que porta el nombre de la ley”.23 Este poder debía ser más que humano. Era necesaria la diosa.
La Madonna Negra, la diosa, ofrece el vientre del universo como el regazo cósmico en el que se reúnen todas las criaturas. Un himno antiguo dedicado a Isis acentúa su función cósmica como soberana de la naturaleza y reina de todos los dioses y diosas.
Soy la Naturaleza, la Madre universal, la señora de los elementos, la hija primordial del tiempo, soberana de todo lo espiritual, reina de los muertos, reina también de los inmortales, la manifestación única de todos los dioses y diosas. Mi cabeza gobierna las alturas resplandecientes del Cielo, las brisas de todos los mares, los silencios lamentables del mundo inferior.23
Cuánto se parece este antiguo himno de Isis a un poema del siglo XII para la diosa cristiana María. Alano de Lille escribió el poema siguiente sobre la Naturaleza en el siglo XII:
Oh, hija de Dios y Madre de las cosas,Que con tu nudo firme unes al mundo,Joya encontrada en todo que a la tierra perteneceY espejo de lo que feneceEstrella de la mañana de nuestra esfera;Paz, amor, poder, régimen y fuerza,Orden, ley, fin, sendero, guía y origen,Vida, luz, gloria, belleza y forma,¡Reina, oh, de nuestro mundo!25
Lo interesante es que Alano de Lille habla de la “Madre de las cosas” como un “nudo firme” y la Thet, que es un símbolo importante de Isis, también se entiende como un nudo.26 Jugamos en su regazo cósmico, donde topamos unos con otros y buscamos el equilibrio, Maat y la justicia.
La Madonna Negra es el Trono de la Compasión, el regazo Divino. Es el significado del nombre “Isis” e Isis es la diosa africana que nos regaló a la Madonna Negra en Éfeso, Turquía y a través de España y Sicilia directamente a Europa occidental. De hecho, ciertos pasajes de los Evangelios cristianos, como las narraciones del nacimiento, que evidentemente no son históricas sino relatos del Cristo Cósmico, son pasajes sacados de historias sobre Isis y su hijo, Horus. Sir Ernest A. Wallis Budge, ex guardián de las antigüedades egipcias y asirias del Museo Británico, escribió:
Las imágenes y esculturas que la representan amamantando a Horus dieron origen a las pinturas cristianas de la Madona y el Niño. De acuerdo con los registros de los evangelios apócrifos, varios incidentes de los viajes de la Virgen con el Niño en Egipto reflejan escenas de la vida de Isis … y muchos rasgos de Isis, la madre de Dios, la madre de Horus ... son idénticos a los de María, la Madre de Cristo.27
11. La Madonna Negra nos llama al renacimiento de la cultura, la religión y la ciudad. Isis con frecuencia lleva puesto un tocado real que simboliza su nombre como significado de “trono” o “reina”. Erich Neumann se ha referido a Isis en sus escritos como “Trono”.
Como madre y mujer de la tierra, la Gran Madre es el “trono” puro y simple y, característicamente, la disposición maternal de la mujer no sólo radica en la matriz, sino también en la amplia expansión de los muslos de la mujer cuando se sienta, su regazo en el que el recién nacido se sienta en el trono. Ser llevado al regazo es como ser llevado al seno, una expresión simbólica de adopción del niño, así como para el hombre, por la Feminidad. No es ningún accidente que la gran Diosa Madre de los primeros cultos se llamara Isis, el “asiento”, “el trono”, el símbolo del que lleva en la cabeza; y el rey que “toma posesión” de la tierra, la Diosa Madre, lo hace sentándose en ella en el sentido literal de la palabra.28
El renacimiento del siglo XII fue muy consciente de la función del “trono” y la diosa, En latín, “trono” se dice “catedra”. La iglesia medieval dio origen a las catedrales (se construyeron más de 125 del tamaño de Chartres) y cada una dedicada a María con advocaciones como Nuestra Señora de Chartres, Nuestra Señora de Lyons, Nuestra Señora de París, etc. Se construyeron más de 375 iglesias del tamaño de estas catedrales dedicadas también a María. En muchas de estas catedrales, se encuentra incluso a la fecha una estatua de la Madonna Negra. Una catedral por definición significaba el trono en el que se sienta la diosa para gobernar el universo con compasión y justicia para los pobres. El antropocentrismo, clericalismo y sexismo han inventado sumariamente que catedral significa “el lugar en el que el obispo tiene su (normalmente su) trono”: mentira. La catedral está diseñada para ser el centro de la ciudad, pues llevar a la diosa al centro de la ciudad es dar vida ala ciudad con las energías y valores de la diosa. Las ciudades nacieron en el siglo XII con la ruina de la economía agrícola y el sistema religioso y político de la época feudal. Los jóvenes huyeron a las ciudades, donde la economía se reinventó independientemente de la institución monástica que gobernó durante ocho siglos y en las que la educación se inventó a sí misma aparte del sistema educativo monástico rural en la forma de universidades. Se reinventó el culto en la catedral de la ciudad y de forma independiente de la práctica litúrgica monástica del campo.
Hoy en día, por primera vez en la historia humana, más de la mitad de los seres humanos viven en ciudades. Para 2015, más de dos tercios de los seres humanos (la mayoría de ellos jóvenes) vivirán en ciudades. La Madonna Negra y el motivo de “trono como diosa” contribuyen a la resurrección de nuestras ciudades. Nos brindan un centro, un centro cósmico, una síntesis y unidad y una energía vital a través de la cual podemos salvar a nuestras ciudades y recuperarlas de la falta de vida y de Tánatos. Los artistas se reúnen en una ciudad. La celebración y el ritual ocurren en una ciudad. La naturaleza y la naturaleza humana se congregan en una ciudad. No es de sorprender que Meister Eckhart y demás místicos del medioevo celebraran al alma humana como ciudad y viceversa. La tarea de un renacimiento es devolverle el alma a la ciudad. Quizá incluso podríamos definir renacimiento como el “renacer de las ciudades por iniciativa espiritual”.
12. La Madonna Negra nos llama a reinventar la educación y el arte. La diosa también gobernó en la universidad, era la “Reina de las ciencias” y la “señora de todas las artes y ciencias” que “no temía a ninguna de ellas y no hacía nada, jamás, para impedir su crecimiento”.29 Todo aprendizaje había de culminar en ella. No sólo era conocimientos, sino que también era la sabiduría. El renacimiento que representaba la Madonna era religioso y educativo.
Con frecuencia el tocado de Isis representa a la luna llena entre cuernos curvos y tiene la forma de un instrumento musical, el sistro, que los egipcios tocaban en honor a ella. Plutarco afirmó que el propósito del sistro, que es una especie de sonaja, era que “todo lo existente necesitaba sacudirse o hacer resonar ... agitarse cuando se adormecen y entorpecen”. 30 La Madonna Negra agita todo. ¿Acaso no es un arquetipo de nuestros tiempos? ¿Acaso no es ella una portadora de un renacimiento que viene a dar un nuevo nacimiento a una civilización, un nacimiento basado en una nueva esencia de la espiritualidad, la cosmología y el aprendizaje, un aprendizaje que nos despierta de nuevo en nuestro lugar en el universo? ¿Cómo el trabajo en el mundo será inteligente, opuesto al abuso sin inteligencia? ¿Cómo pasará el alma humana del conocimiento a la sabiduría sin el empeño que da la diosa? ¿Sin un equilibrio verdadero entre hombre y mujer, corazón y mente, cuerpo y espíritu en todas las fases de la educación, de la infancia a los títulos profesionales? ¿Cómo habrá un renacimiento si se deja a un lado la educación? ¿Qué función representará el arte cuando el artista también deje la opresión interna de la era moderna y se comprometa de nuevo a servir a la comunidad y a la comunidad mayor de sustentabilidad ecológica?31
Tales son las preguntas que suscita el retorno de la Madonna Negra en nuestros tiempos y que piden una respuesta. Piden oídos que las escuchen e intuiciones atentas, la autocrítica de las naciones, gobiernos, corporaciones, academias, religión, leyes, profesiones de todo tipo convocadas a algo nuevo (y muy antiguo): una nueva relación entre la tierra y los seres humanos; de reciprocidad, no de dominio; de alegría y maravilla, no de aburrimiento. Una relación que honre nuestras relaciones. Para que ocurra lo anterior, debe darse una sacudida a nuestras jaulas y mentalidad modernas. La Madonna Negra nos ofrece esa sacudida... todavía... después de todos estos siglos.

NOTAS
1 Véase por ejemplo, China Galland, Longing for Darkness: Tara and the Black Madonna, Nueva York, Viking, 1990.2 Véase M. D. Chenu, Nature, Man and Society in the Twelfth Century, Chicago, University of Chicago Press, 1957, capítulo 1.3 Matthew Fox, Meditations with Meister Eckhart, Santa Fe, Bear & Co., 1982, p. 42.4 Andrew Harvey, The Return of the Mother, Berkeley, Frog, 1995, p. 371.5 Loc. cit.6 Fox, op. cit., p. 43.7 Véase Eulalio R. Baltazar, The Dark Center: A Process Theology of Blackness, Nueva York, Paulist, 1973.8 Véase Brian Swimme y Thomas Berry, The Universe Story, San Francisco, Harper San Francisco, 1992, y Brian Swimme, The Hidden Heart of the Cosmos, Maryknoll, Orbis Books, 1996.9 Para una exposición más completa de las chacras, véase Matthew Fox, Sins of the Spirit, Blessings of the Flesh, Nueva York, Harmony, 1999, pp. 94-116; 167-327.10 Harvey, op. cit., p. 371.11 Cf. Suzi Gablik, The Reenchantment of Art, Nueva York, Thames and Hudson, 1991.12 Fox, op. cit., p. 42.13 John Boswell, Christianity, Tolerance and Homosexuality, Chicago, University of Chicago Press, 1980.14 Harvey, op. cit.,, pp. 372s.15 Véase Woodruff, Meditations with Mechtild of Magdeburg, Sante Fe, Bear & Co., 1982, pp. 60s, 64s. 16 Ibíd., 68.17 Ibíd., 69.18 Fox, op. cit., p. 103.19 Matthew Fox, Passion For Creation: The Earth-Honoring Spirituality of Meister Eckhart, Rochester, Inner Traditions, 2000, p. 442.20 R. P. Blackmur, Henry Adams, Nueva York, Harcourt Brace Jovanovich, 1980, p. 203.21 Loc. cit.22 Ibíd., p. 204.23 Ibíd., p. 203.24 Eloise McKinney-Johnson, “Egypt’s Isis: The Original Black Madonna”, en Journal of African Civilizations, abril de 1984, p. 66.25 Chenu, op. cit., p. 19.26 Véase McKinney-Johnson, op. cit., p. 71.27 Ibíd., p. 67.28 Ibíd., p. 68.29 Blackmur, op. cit., p. 206.30 Véase McKinney-Johnson, op. cit., p. 71.31 Véase Gablik, loc. cit.

Monday, September 18, 2006

Impaciencia Santa por Matthew Fox

El 18 de Mayo de 2005, el Reverendo Matthew Fox, quien había formado parte de la Iglesia Católica Romana, clavó 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Castillo, en Wittenberg, Alemania. Cerca de 500 años después de que Lutero clavara sus tesis en la puerta de la misma iglesia, Fox está buscando una transformación igual de radical.Es cierto que el Reverendo Matthew Fox tiene razones personales para estar enojado. El Papa Benedicto XVI, cuando era el Cardenal Ratzinger, estuvo entre los responsables por la partida de Fox de la Iglesia Católica él ahora es un Episcopálico. De acuerdo con Fox, Ratzinger usó el poder del Vaticano para silenciar y descartar a aquellos cuyas visiones no encajaban con las del Papa Juan Pablo II, incluyendo a varios teólogos del movimiento Teología de la Liberación, de Latinoamérica. El propio Fox fue criticado por sus puntos de vista sobre el rol de lo femenino en las enseñanzas de la iglesia y en la espiritualidad de la creación.Pero las preocupaciones de Fox van más allá de los problemas internos de la Iglesia Católica; el ex-sacerdote está preocupado por el estado de la Creación misma. Menciona diversos hechos: la mayor ola de extinciones desde la desaparición de los dinosaurios; la creciente división entre ricos y pobres; la violencia ampliamente extendida; y el maltrato de millones por razones de raza, sexualidad, género o nacionalidad. Fox cree que en un tiempo en el que la Iglesia debiera formar parte de la solución, está en cambio empantanada en su propia corrupción e ineficacia.La Editora Ejecutiva Sarah Ruth van Gelder entrevistó a Matthew Fox poco tiempo después de que el Huracán Katrina golpeara las costas del Golfo.SARAH: ¿Qué impacto crees que tuvo Katrina sobre nuestra conciencia nacional?MATTHEW: La experiencia de Katrina al fin puso los rostros y las vidas de los pobres en nuestra televisión, dentro de nuestras salas de estar, y esto fue un gran adelanto. Creo que los medios hicieron un magnífico trabajo en esta crisis. Recuerda que toda la industria de la publicidad en Estados Unidos se trata de generar dentro de nuestros hogares una insaciable sed por más bienes materiales; no consiste en la revelación de los pobres es una revelación de cómo gastar más dinero. Creo que hemos tenido una revelación sobre la creciente brecha entre pobres y ricos, y que es tiempo de despertar.La falta de equidad no es sostenible, y lo que es injusto eventualmente se desmorona. En la Biblia hay una charla sobre la viuda y el huérfano si ellos son tratados con injusticia, la Tierra entera se desacomoda. Pienso que la gente está comenzando a sentir que aquí hay algo desacomodado.SARAH: ¿Has hallado que la preocupación por los excluidos posee un carácter universal entre las tradiciones espirituales?MATTHEW: Por supuesto. El Budismo es explícito acerca de la compasión, por ejemplo, aunque creo que la tradición del Judaísmo y, por consiguiente del Cristianismo, son más explícitas sobre la justicia pero la justicia es una parte de la compasión. Los profetas occidentales traen consigo una especie de agravio moral, lo que yo llamo una impaciencia santa, mientras que el Este nos trae serenidad y un énfasis en la paciencia. Creo que hay un tiempo para ambos enfoques, pero pienso que ahora estamos en un momento de impaciencia santa. SARAH: Dado el despertar de gran cantidad de personas a lo largo del espectro político, ¿qué posibilidades le ves a algún tipo de rebelión espiritual?MATTHEW: Bueno, nada motiva más a la gente que tocar fondo. Pienso que lo que está pasando ahora representa una noche oscura del alma y una noche oscura para nuestra especie. La pregunta es, ¿podemos aprovechar este agravio moral? ¿Podemos canalizarlo en una dirección positiva? Yo creo que estamos listos para algunos cambios; solo espero que aquellas políticas actuales en oposición tengan alguna dirección positiva para ofrecer. No estoy muy seguro de que así sea; no estoy seguro de que estén hablando sobre una reforma al nivel en que se necesita sobre la creación de literalmente nuevas formas de religión, política, economía y educación.SARAH: Hablemos sobre los cambios que están sucediendo en el área de la religión. Recientemente fuiste a Wittenberg, Alemania, a martillar 95 tesis sobre la puerta de la Iglesia del Castillo, tal como lo hizo Lutero cerca de 500 años atrás. ¿Sobre qué estabas protestando?MATTHEW: La primera pregunta que me hicieron cuando llegaron las cámaras de la televisión y terminé de clavar estos tesis en la puerta fue: ¿Esto tiene que ver con la corrupción de la Iglesia Católica? ¿O también sobre la Iglesia Protestante? Trata sobre ambas, pero hay diferentes tipos de problemas. La Iglesia Católica está enredada en su jerarquía machista y privilegiada, y en la situación de pedofilia. Y los Protestantes están atorados en la apatía los protestantes estadounidenses especialmente permitiendo que fundamentalistas lunáticos los pasen por encima, sin interponerse en su agravio moral. El ala progresista de la iglesia, tal como el ala progresista política, han sido acallados por el hecho de que los fundamentalistas han comprado miles de estaciones de radio y de TV, y que están atizando un montón de odio, anti-intelectualismo, y anti-ciencia, y distorsionando el verdadero discurso político sobre las cuestiones más importantes, tales como la cuestión ecológica, qué tipo de economía vamos a tener, y cómo tratamos a los pobres. Éstos son los verdaderos valores, a diferencia de las ganancias financieras.
SARAH: Tú hablas sobre la diferencia entre Eros el amor por la vida, y la desidia. ¿La más profunda situación de la Iglesia Protestante consiste en el pecado de la pereza?
MATTHEW: Bueno, en realidad la palabra desidia es una traducción ajustada de acedia, y lo que significaba esta palabra según el pensamiento medieval, de acuerdo a Tomás de Aquino, era una falta de energía para comenzar cosas nuevas. Esto incluye al cinismo, la desesperación, la depresión, la desidia, y así siguiendo. El celo, él decía, es lo opuesto a esto. El celo proviene de una intensa experiencia de la belleza de las cosas, de nuestro planeta, de nuestra propia especie pienso que de ahí podríamos volver a recuperar la energía.SARAH: ¿Cuáles son algunas de las prácticas que recomiendas para recuperar esta energía?MATTHEW: La meditación. Todos tenemos que lidiar con nuestro cerebro de reptil, y la meditación calma a este cerebro. Pero no se trata de asesinarlo, tal como lo enseñan algunos mitos religiosos del Oeste como el de San Jorge matando al dragón. Creo que necesitamos aprender a honrar el caos. Creo que el miedo al caos es lo que en realidad inspira al ala derecha y al fundamentalismo. ¿Y qué es el caos? Bueno, el caos es la diosa de la naturaleza, y en tiempos de la diosa ella era honrada e integrada, no intentaba ser asesinada. Todavía tenemos algunos remanentes de esto, por ejemplo, en las danzas de dragones en Asia. Con el patriarcado, la religión asumió la misión de controlar el caos, y ofreció muchas imágenes de su eliminación, como en San Miguel y en San Jorge. Luego la ciencia asumió el cargo en la era moderna, y los científicos se convirtieron en los dirigentes del caos. Pero en la década de 1960, la ciencia descubrió al caos y se dio cuenta, después de todo, de que es una parte integral de la naturaleza. Mira, el caos no es algo que intentas matar, es algo que respetas. Porque el caos es femenino, notarás que todos los fundamentalistas los Talibanes, el Vaticano, Falwell tienen una compulsión por controlar, y especialmente por controlar lo femenino. Por supuesto que en la tradición espiritual la dimensión psíquica del caos es la noche oscura del alma, y no estamos lidiando muy bien con ella. Luego del 11-Septiembre, nos azotamos, y fuimos a la guerra en Irak. La más profunda respuesta al caos surge de la tradición mística para lidiar con la noche oscura del alma. Primero realizas la purificación, y luego descubres qué llevas de verdad en el corazón, lo que realmente estás anhelando. SARAH: Has descrito dos visiones diferentes de Dios. ¿Podrías hablarnos sobre estas visiones, y también la forma en la que la gente llega a poseer una u otra visión de Dios?MATTHEW: El padre-Dios punitivo quien ha sido nombrado por George Lakoff es el Dios del patriarcado y el fundamentalismo. Está temeroso del caos, del Eros, y de los chakras inferiores. Y es el Dios del pecado original y del imperio. Se construyen imperios manipulando a la gente con el miedo, la culpa y la vergüenza. Hay mucho de esto en la religión, especialmente en la religión occidental.Pero la otra cara de la divinidad, o de la tradición, es un Dios que es al mismo tiempo madre y padre. Y como en cualquier padre amoroso, el amor comienza a jugar aquí. Es interesante que el primer nombre de Dios en la Biblia Hebrea es Emmanuel. Emmanuel significa Dios con nosotros, no Dios sobre nosotros, no Dios juzgándonos, no Dios condenándonos, pero sí Dios con nosotros. La tradición cristiana tomó esto desde muy temprano aplicando el nombre de Emmanuel a las historias del nacimiento de Jesús, un Dios con nosotros. Este tipo de Dios es un Dios de justicia y compasión, no un Dios de venganza y exclusión. Hay una sabia tradición de Israel en la Biblia Hebrea la cual el mismo Jesús recoge en el movimiento Jesucristo y que es Dios como sabiduría y la sabiduría como lo femenino. El primer nombre dado a Jesús en el Nuevo Testamento es aquel de Sofía, o Señora Sabiduría. Esto fue un atropello para el Israel del Siglo I, así como para el Imperio Romano de aquel entonces. Fue un atropello tal que la iglesia cubrió esto tan rápido como pudo y habló sobre el Logos en vez de Sofía siendo Logos el principio masculino del orden, en vez de Sofía, el cual es el principio de la creatividad y de Eros. La religión organizada necesita actuar en unidad e introducir lo femenino la sabiduría de Sofía; algunas iglesias están haciendo un trabajo mucho mejor en esto que otras. Pienso también que un atractivo que el Este ofrece a los occidentales es que la meditación Budista tiene una cualidad experimental y que no hace hincapié en la deidad masculina o femenina. Lleva a las personas a nuevas experiencias, a saborear la sabiduría. La sabiduría siempre se saborea en Latín y en Hebreo, la palabra para sabiduría proviene de la palabra sabor así que es algo para probar, para saborear, no algo sobre lo cual teorizar. Prueba y ve que Dios es bueno, dice el salmo; y esto es sabiduría: probar la vida. Nadie puede hacerlo por nosotros. La tradición mística es en gran parte una tradición de Sofía. Trata sobre la experiencia de probar, de confiar, antes que de una institución o un dogma.SARAH: Dijiste algo más que encuentro muy curioso, y es que los fundamentalistas a menudo poseen heridas del padre.MATTHEW: Oh, es cierto. Conozco muy pocos hombres que posean una relación verdaderamente buena, confortable y abierta con sus padres. Unos pocos, una pequeña minoría. Una razón es que la generación por delante de mí fue la generación de la guerra y de la Gran Depresión. Así que nuestros padres atravesaron tiempos de mucha inseguridad. Y lo otro es que la era moderna cerró el cielo, porque se nos dijo que el cielo era un lugar de partes metálicas vacías, o partes muertas, todo inerte. La tradición entera del Padre Cielo fue atenuada y dirigida hacia dentro. Pienso, francamente, que la razón principal por la que tantos hombres de nuestro tiempo tienen tanta violencia dentro suyo es que son incapaces de expresar sus más profundos sentimientos, incluyendo sentimientos de dolor y enojo, de una manera saludable no están siendo capaces de devolverlo al cielo. Sin embargo, ahora que la nueva física está explicando cuán vivo está el cielo, éste se está abriendo otra vez a la realidad de un Padre Cielo.Matthew Fox es el autor de un nuevo libro llamado The Next Reform (La Próxima Reforma), en el cual discute sus 95 tesis. Visita también www.Matthewfox.org. Puedes encontrar la lista completa de los 95 tesis en nuestro sitio web: 95 Tesis.
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